Reportaje de Pepe Eliaschev, Esto que pasa, Radio del Plata

A comienzos de 1993 ya avanzan los índices de desempleo. Defensa del Indec y de sus estadÍsticas

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DESGRABACON

Pepe Eliashev – He procurado, he procurado contactar, abrir un diálogo con alguien que sepa un poco más allá de lo que son las frases comunes en materia de desempleo, voy a saludar en ese sentido al investigador del CONICET y especialista en evolución del empleo, licenciado Javier Lindenboim.

Licenciado Lindenboim, buenas tardes, lo saluda Pepe Eliashev.

 

Javier Lindenboim – Buenas tardes Pepe, muchísimo gusto de hablar con usted.

 

Pepe Eliashev – Igualmente para mi. Licenciado lindenboim, las cifras están generando los titulares de todos los diarios, la desocupación en al Argentina subió al 7%. En términos muy generales, ¿cuál es de alguna manera el promedio de la Argentina que nos permita saber si estamos mejor, peor o igual?

 

Javier Lindenboim – Bueno, es como todo manejo de cifras, generalmente depende respecto de qué período uno está usando como medio de comparación.

 

Pepe Eliashev – Si.

 

Javier Lindenboim – Desde que se empezó a hacer la Encuesta Permanente de Hogares en Argentina – esto es a mediados de los 70 – los niveles no superaban el 4%, el 5% hasta comienzos de los 80. Luego de esto hubo una tendencia claramente creciente, no sólo del nivel de desempleo – así llamado – que es la gente que está buscando ocupación sino otro término que se ha venido usando cada vez más fuertemente que es el de subocupación. Más allá de la definición técnica, se trata de la gente que no tiene un empleo de jornada completa, aún queriendo tenerlo.

 

Pepe Eliashev – Si.

 

Javier Lindenboim – Ambas cifras han venido subiendo y tuvieron un pico hacia finales de los 80, alrededor del período de cambio de gobierno, donde llegaron a valores próximos al 9% cada una de ellas. En ese sentido estamos un poco más preocupados por este aumento, aunque por debajo hoy del nivel pico que hemos tenido hace pocos años atrás.

 

Pepe Eliashev – Licenciado, ¿la Argentina tiene los instrumentos adecuados para medir de una manera fidedigna lo que sucede en el mercado laboral? Porque cuando uno recoge o recibe este tipo de estadísticas de los países centrales, tiene la sensación de que ellos miden – hablo de Estados Unidos por ejemplo o de Europa Occidental – con bastante precisión lo que sucede realmente en al vida cotidiana. La Argentina cuando se entrega este tipo de estadísticas, ¿está hablando de una realidad que se compadece con las cifras o es aproximativa?

 

Javier Lindenboim – Bueno, yo le voy a contestar como usuario de las estadísticas más allá de la capacidad y de la enorme buena voluntad de los productores, es decir de la gente del Instituto de Estadísticas y Censos. Creo que el instrumento del que se dispone es básicamente apto aunque seguramente susceptible de una propuesta de mejora. Tengo entendido que justamente una de las decisiones del actual titular del INDEC es revisar, en materia de captación de los problemas de empleo, a la Encuesta Permanente de Hogares. La respuesta en definitiva sería, el instrumento –a  mi juicio – es esencialmente apto pero insuficiente. Insuficiente, ¿en qué sentido? Yo no sé si comúnmente se conoce, la encuesta es precisamente eso, un relevamiento a un número relativamente pequeño de personas en una veintena, veinticinco, veintiséis ciudades del país. Esto se puede realizar sobre la base de que cada diez años cuando se hacen los censos de población se actualiza lo que los técnicos llaman el marco muestral, es decir el marco de referencia dentro del cual se extrae esa muestra. Esto significa algo particularmente delicado, en el momento en que los resultados del censo se vuelcan para transformar el marco muestral, la encuesta es prácticamente fidedigna. A medida que nosotros nos alejamos de ello y esto significa no inmediatamente después del censo porque técnicamente requiere un período de alrededor de dos a tres años para que los resultados de un censo sirvan de marco muestral completo para la EPH.

 

Pepe Eliashev – Perdón, ¿qué es la EPH?

 

Javier Lindenboim – ¿Cómo?

 

Pepe Eliashev – ¿Qué es la EPH?

 

Javier Lindenboim – Perdón, es la Encuesta Permanente de Hogares, la información hoy salió en los diarios.

 

Pepe Eliashev – Si, si.

Ahora Lindenboim, hay una frase del secretario Llach que a mí me desconcierta o seguramente por falta mía de conocimiento.

 

Javier Lindenboim – A ver si es el mismo desconcierto que el mío.

 

Pepe Eliashev – Porque es como decirle a una persona, usted tiene hambre porque acaba de ver un plato muy apetitoso, porque él dice: ante la mayor oferta de trabajo crece la cantidad de gente que lo demanda, en consecuencia aumenta la desocupación registrada. ¿No es un poquito cuestionable esta afirmación?

 

Javier Lindenboim – Creo que si, que es cuestionable, pero le voy a dar mi punto de vista.

 

Pepe Eliashev – Por favor.

 

Javier Lindenboim – Si usted recuerda el período posterior al lanzamiento del Plan Austral, pasó un fenómeno prácticamente similar a este. ¿Esto qué significa? Que en un momento de estabilidad monetaria, estabilidad económica efectivamente hay condiciones – no quiere decir que se de siempre y necesariamente – como para que se dinamice la actividad económica, eso es percibido no sólo por los agentes económicos, los empresarios, sino por la gente común y corriente que va y ofrece su fuerza de trabajo en el mercado.

 

Pepe Eliashev – Si.

 

Javier Lindenboim – Eso hizo, por ejemplo allá por el 86, fines del 85, 86, principios del 87 que aumentara como ahora la tasa de actividad – después si quiere comentamos algo sobre qué significa esto – y al mismo tiempo que aumentaba la cantidad total de gente que se ofrecía en el mercado de trabajo, algunos de los cuales lo obtenían y otros no, también aumentaba la tasa de desocupación. Ese fenómeno es el que da verdad a la palabra del secretario. Lo que también dijo Llach es que – como un mérito – que se había incrementado entre los dos períodos de octubre, del 91 al 92 en ciento cincuenta mil aproximadamente puestos nuevos efectivos de trabajo.

 

Pepe Eliashev – Si, él habla de ciento cincuenta y dos mil puestos nuevos de trabajo, lo que ofrece como una suerte de contrapartida al 7% de desocupación.

 

Javier Lindenboim – Exactamente. Creo que es un juego – llamémosle dialéctico – que intenta hacer para no generar expectativas negativas. Lo que uno tiene que pensar es más o menos esto Pepe, la población activa, es decir toda la gente que tiene trabajo o que está buscándolo activamente, esto es los desocupados, el total de esto en Argentina es aproximadamente de algo más de doce millones de personas. Esto, en buen romance, significa que si aumentaron ciento cincuenta mil de un año a otro, ha aumentado algo así como un 1% el nivel de ocupación y el 1% en un año es algo menos que el ritmo de crecimiento de la población. No sé si…

 

Pepe Eliashev – Está claro esto, lo que de todos modos al profano – que es el caso mío y seguramente de la  mayoría de los que lo están escuchando, Licenciado Lindenboim – le resulta un poquito arduo de aceptar la cifra del 40.2% como tasa de actividad. Yo – sin entrar en ninguna disquisición académica – diría: bueno, si el máximo es cien como actividad posible por las fuerzas instaladas, por maquinarias, por infraestructura estar en una tasa del 40 parece realmente muy precario. Sin embargo Llach dice que desde el 74 es la tasa más alta de actividad.

 

Javier Lindenboim – Bueno, nuevamente dos cosas si me permite.

 

Pepe Eliashev – Si.

 

Javier Lindenboim – Primero, no es literalmente cierto, estaba mirando hace un rato la serie histórica, hubo períodos de más del 40.2 pero en todo caso dejémoslo como una licencia poética de Llach.

 

Pepe Eliashev – Ah, ¿era poeta Llach?

 

Javier Lindenboim – ¿Cómo?

 

Pepe Eliashev – ¿Era poeta? Yo no sabía, pensaba que era economista.

 

Javier Lindenboim – Me permito decirlo así porque somos amigos y lo conozco hace más de veinte años.

 

Pepe Eliashev – Bueno.

 

Javier Lindenboim – Pero la otra cuestión que quería mencionar es la siguiente: el cien que usted menciona no es el cien posible de potencialidad laboral. Cuando se habla de tasa de actividad del 40% se está diciendo que de la totalidad de la población, de treinta y tres millones de personas alrededor del 40% está en el mercado de trabajo. Uno tiene que tener en cuenta que casi un tercio de al población corresponde a menores de catorce años y además que hay una porción aproximadamente del mismo tamaño de los que están en el mercado de trabajo y que siendo mayores de catorce años por muy diversas razones, por edad, por decisión personal, por ubicación en la familia, etc, no pertenecen al mercado de trabajo. Esto quiere decir que 40 no es poco si uno lo quisiera comparar con un presunto máximo de cien. De todas maneras, uno puede pensar que en los países más desarrollados la tasa es un poco más alta pero no demasiado más alta, puede superar el 50% pero no demasiado mayor.

 

Pepe Eliashev – Del listado de las áreas metropolitanas en donde la desocupación abierta está siendo más preocupante, yo por lo que tengo ante mis ojos tengo la sensación de que Bahía Blanca es uno de los lugares más conflictivos y también Comodoro Rivadavia, no parecen haber cifras, Licenciado Lindenboim, del Gran Buenos Aires.

 

Javier Lindenboim – ¿Cómo no parece haber cifras?

 

Pepe Eliashev – Por lo menos las que tengo yo ante mis ojos, no digo que no las haya, no advierto, está La Plata pero no se mide la situación específica en zonas del Gran Buenos Aires como uno dijera La Matanza o General Sarmiento.

 

Javier Lindenboim – Bueno, no, se mide para el Gran Buenos Aires como totalidad, es decir el agregado de la capital y los partidos que la circundan.

 

Pepe Eliashev – Por ejemplo, acá según la versión de Ámbito Financiero, claro, tengo partidos del Conurbano como una totalidad y Gran Buenos Aires como otro totalidad, desconozco cuál es la diferencia entre una y la otra.

 

Javier Lindenboim – Bueno, se suele denominar a partidos del Conurbano precisamente a la parte que integra el Gran Buenos Aires que jurisdiccionalmente corresponde ala provincia.

 

Pepe Eliashev – Si.

 

Javier Lindenboim – De todas maneras, yo tengo ante mí, no de Ámbito sino de La Nación y el pequeño cuadrito que aquí ha salido. Yo no tengo todavía conmigo la información de prensa del INDEC, distinguen los datos específicos del Gran Buenos Aires.

 

Pepe Eliashev – Así es. Acá según La Nación la desocupación es, en el Gran Buenos Aires pasó del 5.3 al 6.7%.

 

Javier Lindenboim – Exactamente.

 

Pepe Eliashev – Esto es un aumento importante, ¿verdad?

 

Javier Lindenboim – Es un aumento importante, también lo fue en el interior del 7 al 7.6 pero yo quisiera hacer una muy pequeña referencia: hace no mucho, digamos un año atrás el presidente de la nación se ponía muy contento – y así lo transmitía – diciendo que Argentina cuando él había asumido el gobierno en el año 89, la desocupación estaba en el orden del 12% y él la había logrado disminuir a la mitad.

 

Pepe Eliashev – Si.

 

Javier Lindenboim – Lamentablemente es una afirmación que – por decirlo así – habrá tenido como origen alguna mala información del presidente porque en la Argentina nunca existió una tasa de desocupación del 12%, excepto que se estuviera refiriendo a algún aglomerado del interior en particular, lo cual no es el sentido de la frase presidencial de su momento. Pero en todo caso yo reflexionaría en estos términos: si muchos funcionarios sintieron la necesidad de ser más que entusiastas cuando en los relevamientos anteriores de la Encuesta Permanente de Hogares se mostraba una disminución paulatina pero persistente de la tasa de desempleo, no se puede mirar para otro lado en el momento en que está incrementándose.

 

Pepe Eliashev – Lindenboim, lo que pasa es que las propias cifras que tengo ante mis ojos, son bastante lapidarias. En mayo del 89, en pleno momento de los saqueos, de la inflación desbocada, prácticamente es el mes en que se producen las elecciones, la tasa, el total general de desocupación abierta de la Argentina era del 8.1%, hoy es del 7% subiendo. Esto sería el itinerario entre el momento que asumió el presidente y hoy por hoy.

 

Javier Lindenboim – Así es, eso es verdad. Totalmente así, lo que usted dice, por lo cual realmente debemos estar preocupados y no podemos conformarnos con la mención de que el nivel absoluto de ocupación crece al ritmo vegetativo de la población, como dice el secretario, sino que tenemos que pensar que – como suelde decirse en estos meses – estamos en una meseta posterior a la euforia del lanzamiento del Plan Cavallo, de la cual vamos a poder salir únicamente si se produce la tan ansiada y no concretada inversión importante de capitales en el área productiva.

 

Pepe Eliashev – La revolución productiva.

 

Javier Lindenboim – bueno, yo no le pongo ese nombre porque no me pertenece pero con el nombre que sea, de lo que sea, se trata de dinamizar el aparato de producción y no simplemente transferir la propiedad del capital, las ventas que ha hecho el estado de unidades productivas a personas privadas, argentinas o extranjeras no es en términos económicos estrictos, un proceso de inversión, es simplemente un traspaso de titularidad de activos. La inversión viene cuando se incrementa la capacidad de producción y eso es de lo que todavía en Argentina estamos necesitando fuertemente porque de no ser así, los logros – incluso del plan económico – pueden verse seriamente afectados y se van a ver seguramente en un nivel de desempleo mucho más preocupantes que lo que hoy tenemos en los diarios.

 

Pepe Eliashev – Licenciado, le agradezco muchísimo porque esta charla nos ha dado elementos de juicio para poder comprender el fenómeno con un poquito al menos más de solvencia. Muchas gracias.

 

Javier Lindenboim – Bueno, si eso fue así, por lo menos en lo que a mí corresponde me siento halagado y ha sido realmente un verdadero placer poder hablar con usted, con quien me une un vínculo radiofónico de hace bastante tiempo.

 

Pepe Eliashev – Bueno, muchas gracias, realmente lo desconocía, me siento honrado, que le vaya bien.

 

Javier Lindenboim – Mucho gusto.

 

Pepe Eliashev – Hasta pronto, felicidades.

Es el Licenciado Javier Lindenboim, es investigador del Consejo Nacional de Ciencia y Técnica, CONICET, es especialista en evolución del empleo y estos eran los elementos de juicio que le entregaba a la audiencia de “Esto que pasa” a propósito del incremento de la desocupación en la Argentina.

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