Reportaje para UBA XXI (Cátedra de Pensamiento Científico) mayo 1995

En la Cátedra de Pensamiento Científico se describen los fundamentos epistemológicos de la investigación sobre las funciones económicas de los centros urbanos de Argentina desarrollada en el CEPED

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DESGRABACION

Sergio Lonardi – Entonces, profesores María Cristina González y Mario Divilla, control empírico de hipótesis y teorías en el campo.

 

María Cristina González – De las ciencias sociales.

 

Sergio Lonardi – De las ciencias sociales que es el tema principal del programa de hoy.

 

María Cristina González – Bueno, esta es la primera de las cuatro dificultades que Nagel considera que no son insuperables, es posible hacer control empírico de las hipótesis y teorías en el ámbito de las ciencias sociales y a la hora de analizar estas dificultades, Nagel señala, discrimina, presenta cuatro métodos de testeo empírico. ¿No es cierto, Mario?

 

Mario Divilla – Si, me gustaría hacer referencia que en parte este es un tema novedoso pero en parte este tema se integra con algo que nuestros alumnos oyentes ya han visto para la primera parte de la materia, el texto de Hempel que han leído para el primer parcial, había un punto del capítulo 3 del punto 1 que se llamaba Contrastación Experimental Versus Contrastación no Experimental. Ahora, ¿qué importancia tiene ahora recordar esto? Como ha dicho Cristina el problema de los experimentos de la contrastación empírica, ciencias sociales, tiene su importancia ya que es fundamental para Nagel la posibilidad de obtener leyes que les permitan explicar hechos subsumiéndolas bajo ellas. ¿Qué tienen que ver las leyes acá? Precisamente – como hemos visto en el módulo 2 – una ley científica es una hipótesis nomológica confirmada de la posibilidad o no de confirmar probabilísticamente estas hipótesis, surge la posibilidad de obtención de leyes y uno de los métodos de contrastación de hipótesis es el experimento. ¿Cuál es la distinción entre el experimento y la contrastación no experimental? La posibilidad de recrear artificialmente las condiciones de testeo. La contrastación experimental, el científico se maneja por ejemplo en un laboratorio y tiene a su disposición la posibilidad de crear artificialmente esas condiciones y esto le permite un mejor manejo de las variables en juego, un manejo más fluido de las variables en juego. En cambio, la observación no experimental, esta posibilidad de un manejo fluido de las variables se limita ya que las condiciones de testeo hay que esperar que se den espontáneamente. Se argumenta, en contra de Nagel, que se ve limitada la posibilidad de obtención de leyes a partir de la contrastación de hipótesis por el método experimental ya que este sería muy difícil – por qué no decirlo – imposible de practicar en ciencias sociales. Nagel defiende la posibilidad de experimentar en ciencias sociales mediante el experimento de campo, mediante el experimento de laboratorio y aunque le estuviera vedada totalmente la posibilidad de experimentar a las ciencias sociales, estas cuentan con otro valioso procedimiento de contrastación de hipótesis que es el análisis estadístico de datos.

 

María Cristina González – Precisamente hoy vamos a tener oportunidad de tener contacto con una investigación que es la que está llevando adelante Javier Lindenboim en la que se emplean análisis estadísticos de datos. La investigación de Lindenboim corresponde al área de las llamadas ciencias regionales que compatibilizan dos tradiciones, una económica y una geográfica. La idea que está detrás de esta investigación, el objetivo, es que así como para estudiar las posibilidades de desenvolvimiento de un país cualquiera, ese estudio se revela que está fuertemente ligada, sus posibilidades de desarrollo, a generar bienes o servicios que satisfagan demandas extra de un país, tomando esa idea Lindenboim lo que hace es estudiar qué es lo que ocurre cuando en lugar de tomar un país tomamos un entorno regional o una comunidad local, una ciudad. En ese caso, es interesante hacer notar que por ejemplo en la Argentina cuatro de cada cinco habitantes viven en ciudades o pueblos de distintos tamaños. Es decir, las ciudades constituyen subsistemas y en ellas se desarrollan actividades. ¿Qué tipo de actividades? Bueno, hay una manera de clasificar las actividades, podemos hablar de actividades que dan sustento a esa localidad, a esa región y en ese caso vamos a hablar de actividades básicas o de exportación. Cuando se refiere a actividades básicas o de exportación se refiere a la producción de bienes o de servicios que sirve o es utilizado en ámbitos externos a la propia localidad ya sea una ciudad  una región y se supone que esas actividades contribuyen a que la comunidad obtenga fuentes económicas que le van a permitir incorporar aquellas cosas que ella no produce o genera. Por supuesto, además de estas actividades no básicas están, además de las actividades básicas están las no básicas que tiene que ver con el desenvolvimiento habitual. ¿Cuál es el objetivo de esta investigación? Perfeccionar el conocimiento que se tiene de nuestras ciudades, en particular desde el punto de vista económico pero en términos de su despliegue territorial, averiguar qué cosas se producen en sentido genérico en cada lugar y cuáles de esas cosas le dan sustento a la vida de esa comunidad. Lo que Lindenboim se está preguntando es en qué trabaja la gente y para eso, tendrá que emplear alguna metodología. Veamos cuál.

 

Sergio Lonardi – Experimentación social, experimento de campo, análisis estadístico de los datos, las ciencias sociales el tema principal de la materia Introducción al Pensamiento Científico en el programa de hoy y vamos a escuchar al licenciado Javier Lindenboim, licenciado en economía política, él trabaja en el Instituto de Investigaciones Económicas y dirige el Centro de Estudios sobre Población, Empleo y Desarrollo y también es profesor de la UBA e investigador del CONICET. Claudio, por favor, escuchamos la primera parte de la entrevista.

 

Javier Lindenboim – Lo especifico de esto es utilizar información recavada previamente y para otros propósitos, esto hablando en particular de los censos de población. Es posible, esta analogía también hacerlo en base a los censos económicos propiamente como tales pero tiene una limitación – los censos económicos – que no abarcan la totalidad de las actividades. Los censos de población por definición indagan a cada una de las personas de todo el país respecto, entre otras cosas, de a qué se dedican en términos ocupacionales. Lo que esto implica es la necesidad de tomar del censo económico la información a nivel de cada localidad para lo cual se requirió un procesamiento al Instituto Nacional de Estadísticas y Censos de manera que nos pudiera permitir tomar las variables económicas – hablamos nosotros del censo – es decir las variables que describen la inflación ocupación y a partir de eso en particular la identificación de a qué rama, qué actividad dedica la gente, aplicar esta metodología. Esto significa, por eso decíamos hace un rato sin necesidad de ir a campo porque nosotros podemos precisamente a partir de esta información central, que ciertamente requiere primero que nada la disponibilidad de la información en los términos en que nosotros la necesitamos y esto tiene dos dificultades en un país como el nuestro, las estadísticas en Argentina no son las cosas que más laureles podemos decir que tengan en la actualidad. Yo a veces digo que si uno mira los censos económicos de los años 30 o de principios de los 40 tiene que sacase el sombrero mientras que si mira los posteriores, con toda la estructura técnica que está a disposición, han decaído mucho. Uno puede decir que es porque la complejidad de la actividad económica se hizo mayor, yo creo que tiene que ver con otra cosa, tiene que ver con si hay o no una disposición a que conozcamos mejor lo que nos pasa. Pero fuera de esta consideración, yo tuve la oportunidad en el último censo a los que tuve acceso hasta es enorme, es relativamente antiguo porque es del año 1980. En el año 1991 se hizo un censo de población, se hicieron las preguntas pero razones económicas han hecho que sin bien originalmente no se hicieron las preguntas económicas a todo el mundo, sino a una muestra, las dificultades presupuestarias han hecho que no todo aquello que se muestreó a lo largo de todo el país se está tonificando sino que desgraciadamente hay una muestra de la muestra, por lo tanto es altamente improbable – para mí – prever que yo pueda disponer de los datos de 1991 para todas las ciudades de igual modo como lo tengo para 1980, por eso sigo trabajando con ellos aunque sigan siendo, están en este momento adquiriendo un carácter de antigüedad que no me gustan pero no tengo datos que lo superen. Yo anteriormente había trabajado con datos de censos económicos de mediados de los 60 y los de mediados de los 70 aplicados a las ciudades que había en cada uno de esos momentos y lo que estoy haciendo en este momento con los datos del 80 es tratar de hacer un seguimiento de qué es lo que le ha venido pasando a las ciudades – seguramente hoy no tenemos tiempo de hablar de esto – pero hay muchas dificultades metodológicas para comparar aquellos viejos estudios que hice con los que estoy haciendo ahora. Pero básicamente la respuesta al planteo originario es, no hacemos encuentras, obviamente sería absolutamente inviable para cualquier grupo de investigación sino tomamos esta fuente ya existente y es lo que llamamos la fuente secundaria para nosotros.

 

María Cristina González – Bueno, en esta última parte del programa nos vamos a referir al papel de los juicios de valor en la investigación social. Y también vamos a aprovechar otro fragmento de la entrevista que tuvimos con Javier Lindenboim porque es importante hacer notar que nuestro módulo analizamos la tesis que dice: los valores sociales a los que se adhiere no sólo influyen en el contenido de las conclusiones sino también en las evaluación de los elementos de prueba que la fundamentan y como no todos se adhieren a los mismos valores, sería imposible la unanimidad con respecto a cuáles son los hechos establecidos y las explicaciones satisfactorias. En la entrevista con Javier Lindenboim le hicimos esta pregunta y le preguntamos si había consenso acerca de la investigación que él llevaba adelante. ¿Podemos escuchar la respuesta?

 

Sergio Lonardi – Cómo no.

 

Javier Lindenboim – Que no hay consenso creo que sería lo primero que habría que decir, que no, que no hay consenso como me parece que no hay consenso en la mayor parte de la disciplina, se haga público o no se haga público esto. Pero me parece que el tipo de cuestionamiento más que ir dirigido o a la metodología o a alguna faceta específica  de la indagación de esta naturaleza, viene asociado con otra cosa, en Argentina – y no sólo en la Argentina por cierto – en las últimas décadas se han ido deteriorando dos cosas, una la consideración científica del conocimiento de la realidad. Se sostiene que desde distintos sectores en mi disciplina y en varias otras, en realidad ya sabemos bastante lo que pasa, que ahora hace falta ser más pragmático, que hace falta focalizar en aquellas cosas que permitan resolver los problemas, lo cual yo siempre creí que era correcto pero no a costa de dejar de reconocer de que la ciencia sirve para incrementar permanente el conocimiento pero nunca llegamos al punto final. La otra cosa que ha pasado es que se ha abandonado en los 60 y los 710 especialmente para acá, la idea de programar, planificar qué es lo que puede o debe hacerse en una sociedad y en ese sentido el conocimiento más circunstanciado de lo que acontece para la planificación era básica, si ahora se sostiene que no hace planificar entonces no hace falta seguir conociendo. Este es el tipo de cuestionamiento que obviamente por lo que estoy diciendo yo no comparto y tengo la impresión de que muy trabajosamente de una especie de catacumba en las que algunos quedamos durante un largo período estamos saliendo, estamos saliendo porque la realidad es muy tozuda, entonces este pragmatismo – así llamado – creo que en el fondo es otra cosa, no nos conduce ni al desarrollo del conocimiento ni al mejoramiento de la situación de la gente concreta que se supone que es lo que la gente que sostiene esto pretende. De manera que este cuestionamiento de que buena parte de la ciencia ha sido objeto, yo lo incluiría en esta doble consideración, no hace falta conocer más – se dice o se venía diciendo – y por otro lado no hace falta pensar que necesitemos conocer para saber las cosas porque las cosas se arreglan solas. Ese es básicamente el mensaje cuestionador de este tipo de tesituras. Obviamente hay otro campo, el campo de la esencial especulación científica, es decir el desarrollo de los conceptos en sí mismo – no es mi campo ni mi aspiración, ni mi proclividad, si existe el término – va por el lado del desarrollo del conocimiento de lo que pasa en la realidad que tengo capacidad yo para percibir, otros harán otros desarrollos.

 

Sergio Lonardi – Pues bien, escuchábamos la segunda parte de la entrevista al licenciado Javier Lindenboim, director del Centro de Estudios sobre Población, Empleo y Desarrollo, también profesor regular de la UBA e investigador del CONICET. María Cristina.

 

María Cristina González – Bueno, me parece que ha sido una excelente ilustración de algunas de las cosas que están presupuestas en el análisis de lo que  implican los juicios de valor. Este investigador tiene posición tomada acerca del valor del conocimiento y acerca de la posibilidad de que las ciencias sociales – en particular la ciencia regional que es su área de especialización – pueda producir conocimiento que sea útil para la transformación social. Obviamente esto implica tener un juicio de valor pero también decimos en nuestro módulo que no sólo los científicos sociales sino cualquier otro científico tiene posición tomada, implícita o explícitamente. Hemos tenido la oportunidad en la entrevista de ver una formulación explícita acerca de apreciaciones como lo que significa el valor del conocimiento. De modo que no es de extrañar que a partir de estos presupuestos que Lindenboim tiene, haya hecho la selección de problemas, la selección de la metodología y la identificación de los hechos que son importantes estudiar en virtud de los valores que sostiene pero – como también nosotros sabemos – en el módulo nadie discute estas cuestiones para mostrar que esto no invalida el valor de las conclusiones finales que se obtengan con investigaciones como estas.

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Notas de JL

Economista; abuelo de tres hermosuras: Luli, Tini y Tomi; en fútbol sigo a San Lorenzo de Almagro. Sufriente admirador de Buenos Aires.