Salario e inflación

Reportaje de Eduardo Colombo, Sin despertador, Radio Nacional, AM 870, 1-10-2007

(la grabación es defecuosa)

PARTE 1

PARTE 2

 

REPRODUCCION DE LA ENTREVISTA

 

  • Fecha: 01 de Octubre de 2007
  • Emisora: Radio Nacional
  • Programa: Sin despertador
  • Conductor: Eduardo Colombo
  • Duración Audio 1: 9 minutos
  • Duración Audio 2: 3 minutos

Eduardo Colombo – Lo convocamos a propósito de la palabra del presidente, el presidente dijo ayer en un acto: Es mentira que el consumo interno sea inflacionario.

Javier, ¿cómo le va?  Colombo lo saluda. ¿Cómo está?

Javier Lindenboim – Buen día.

Eduardo Colombo – Buen día, qué reflexión a propósito de la palabra del presidente, ¿el consumo interno es inflacionario?

Javier Lindenboim – Mire, yo creo que hay muchas afirmaciones que pueden ser útiles en un debate político y mucho más en campaña electoral que no son susceptibles de respuesta por blanco o por negro, esta es una de ellas.

Yo creo que la inflación es consecuencia de un aspecto singular del funcionamiento de la economía que no es otra cosa que un conflicto social, un conflicto entre participantes en ese proceso de producción del cual cada uno desea ser beneficiario mayoritario de eso. Eso que algunos llaman la puja de la distribución del ingreso o la puja salarial o el deseo de aumento de la ganancia, finalmente da resultado que quienes tienen la posibilidad de determinar niveles de precios que no son los trabajadores sino son los empresarios, grandes o chicos, es en ese contexto en el que se determinan las cosas. Y eso puede tener que ver con el consumo, puede tener con la inversión, puede tener con la exportación.

Eduardo Colombo – A mí se m ocurre – tomando sus palabras Javier – recordar lo de Jauretche que decía que no hay una burguesía nacional, entonces no es como Brasil. El empresario brasilero primero está Brasil y entonces acá no tenemos, no tenemos nosotros una burguesía nacional que piense en el país sino simplemente hay mayor demanda. O sea, acá cobrando más hay mayor demanda, aumento, aumentó el de al lado, aumento yo y aumentan porque si. Es decir, ¿existe esa falta de solidaridad de los empresarios?

Javier Lindenboim – Yo no lo llamaría solidaridad porque en rigor las medidas oficiales que verbalmente están planteadas como dirigidas a favorecer al sector del trabajo, no necesariamente las palabras y los hechos coinciden. Fíjese usted que entre las desgracias que tenemos actualmente como consecuencia de los desaguisados en el Instituto de Estadísticas y Censos, no sabemos de verdad si hay más pobres, si hay menos pobres, no sabemos si los salarios tienen un pedacito más o un pedacito menos de la distribución del ingreso. Hace quince días, también presumo yo que salió ahora como parte de los anuncios oficiales dirigidos a fortalecer la campaña electoral, dice que el año pasado el salario mejoró en su participación en la renta, un dato que históricamente ha ido para atrás salvo en los últimos tres años. Digamos, el hecho de que en los últimos tres años se haya recuperado es indudablemente saludable y beneficioso pero para ponerle un número, si en diez años a partir del 93 – que son los datos oficiales actualmente disponibles – se perdieron 12 puntos, en este último lapso se recuperó a lo sumo la mitad. Es decir que todavía estamos con necesidad de recuperar otro tanto de lo que se ha crecido en estos últimos cuatro años para llegar al nivel del 93 que no era el paraíso, por supuesto. Entonces quiere decir de que las palabras y los hechos no necesariamente se corresponden en todos los momentos, con lo cual si, en términos por ejemplo, porque esto puede ser creíble y entendible pero hay otras cosas que son más fáciles de agarrar.

Eduardo Colombo – A ver.

Javier Lindenboim – Cuando el gobierno dice el año pasado: los aumentos salariales tienen que ser del 18%, del 19% y ese es un número aparentemente mágico porque nadie explica cuál es la razón de que ese sea el nivel de referencia pero resulta que es aproximadamente igual a la articulación entre el crecimiento del producto de la torta y el crecimiento de los precios. Quiere decir que lo que se está pensando, que como participación de todos los salarios en el reparto de esa torta, no estaba planteado para el año pasado que haya cambiado significativamente. Hoy hay un dato oficial que – le confieso como especialista en el tema – lo miro con recelo, esta suba de 3 puntos porque, por esta misma razón que le estoy diciendo, excepto por el hecho de que ha habido un aumento en el número de asalariados.

Eduardo Colombo – Si.

Javier Lindenboim – Cosa que también es un mérito de este último período, es cierto que veníamos de un pozo bastante profundo.

Eduardo Colombo – Totalmente. Lo que pasa es que comparar desde un pozo bastante profundo, llegar a la superficie cuesta. Nosotros estamos comparando con el desaguisado de la década de los 90 que todo terminó…

Javier Lindenboim – Pero fíjese que en materia de salarios – porque estamos hablando de eso – en materia de salario hoy todavía estamos por debajo de los 90 pero los 90…

Eduardo Colombo – ¿Del 90 todo o del 93?

Javier Lindenboim – Como promedio. No, no, a ver, ahora le estoy cambiando el tema y no soy especifico entonces yo confundo. Una cosa es la participación de la masa de salarios en la riqueza, el reparto de la torta…

Eduardo Colombo – Perfecto.

Javier Lindenboim – Y otra cosa es los niveles medios de salario. Hay gente muy conocida, un ex director del INDEC que ha hecho un trabajo de muy largo aliento comparando por decenios desde los años 40,50,60 y así sucesivamente cuáles eran los niveles medios del salario. También una cosa bastante difícil de precisar porque los datos en general no son necesariamente coherentes pero en líneas generales – para que quede una idea – la escalera va hacia arriba si uno toma el promedio de los 40,50,60 y la primera parte de los 70 y luego la escalera es descendente en las décadas siguientes. Esto quiere decir de que ahora estamos peor que en los 90 – como promedio del salario – y en los 90 estuvimos peor que en los 80. Sin embargo la imagen que hay en la cabeza de la gente común que no tiene por qué entender demasiado de las cifras generales, es que los 80 fue un desastre. Sin embargo los 80, como promedio del salario, fue mejor. Hay economistas que descreen de esta manera de mirar las cosas y prefieren mirar otras variables pero como usted me planteó el tema de la relación entre consumo y salario…

Eduardo Colombo – Ese es el tema.

Javier Lindenboim – Yo llego a la conclusión que si la discusión, porque siempre, yo le podría hacer esta comparación: hay quien le gusta elegir con quien discutir y en función de la elección que toma, elije el argumento.

Eduardo Colombo – O el tema.

Javier Lindenboim – O el tema.

Eduardo Colombo – Si, si.

Javier Lindenboim – Si, o el tema a discutir o la manera de encararlo. Entonces yo creo que la discusión sobre la realidad, me parece banal creer que sólo hay un problema de estilo, de personalidad de algún sector como causante de las dificultades económicas que parecen estar presentes en la Argentina de hoy.

Eduardo Colombo – Javier, se comprobó lo que yo le dije a mi producción: si vamos a hacer este tema, vamos a necesitar un programa completo porque no es fácil hablar de él y lamentablemente no tenemos mucho tiempo porque es muy difícil, hay muchos factores. Yo sigo insistiendo en un factor, pedir capitalismo social o solidaridad capitalista. Yo creo que aquí hay un factor empresarial de ganancias, es decir me aumentan los impuestos, lo pongo en los precios, me aumenta la luz, lo pongo en los precios, siempre la misma ganancia, ellos siguen ganando lo mismo.

Javier Lindenboim – Claro.

Eduardo Colombo – Y hay un momento de una realidad que tenemos que ver.

Javier Lindenboim – Fíjese sin embargo que esta, la misma candidata oficial apela, cada vez que puede, a alabar al sector empresario, a eso me refiero cuando uno necesita guardar un poco de coherencia. Yo estoy totalmente de acuerdo con usted, Argentina históricamente, algunos dicen que por la forma en que nos colonizaron o por muchos otros factores, yo no soy psicólogo social ni nada que se le parezca pero me parece que hemos carecido de un empresariado – como dicen los economistas – emprendedores, que está dispuesto a correr riesgos.

Eduardo Colombo – Claro.

Javier Lindenboim – De eso Argentina ha carecido pero de eso ha carecido este año, el año pasado, el año anterior y los años anteriores que le precedieron, por lo tanto no es un invento de este momento para explicar por qué suben los precios y por qué el gobierno está decidido a engañarnos diciéndonos que los precios son otros. ¿Se entiende lo que digo?

Eduardo Colombo – Perfectamente.

Javier Lindenboim – Yo estoy de acuerdo de que es muy complejo pero bueno.

Eduardo Colombo – Es totalmente complejo, hay tantos factores.

 

Javier Lindenboim – Yo para ser honesto conmigo mismo, no puedo banalizar.

Eduardo Colombo – Totalmente.

Javier Lindenboim – Es lo que pienso.

Eduardo Colombo – Pero totalmente, totalmente, eso es lo que yo dije en la producción: si vamos a hacer una nota, tenemos que hacerla con toda la profundidad posible. Yo no tengo más tiempo.

Fernando, ¿tenés una de última, alguna preguntita por ahí? Fernando Clavero está en su atención, Javier, por favor.

Fernando Clavero – ¿Qué tal Lindenboim, cómo le va? Buen día

Javier Lindenboim – Buen día.

Fernando Clavero – Lo que quería preguntar, es porque usted puso el conflicto en la palabra conflicto y es conflicto, acá hay un conflicto de intereses. Por ejemplo usted habló del salario y habló de la inflación, recuerde hace dos meses atrás cuando estaba en debate por el salario, los empresarios dijeron: nosotros tenemos que aumentar el nivel de productividad, por lo tanto elevamos el precio de nuestros productos. O sea que siempre la inflación está relacionada con una situación en particular de conflicto de intereses. En su momento recuerdo clarito los salarios cómo era el debate entre los empresarios y los sectores gremiales.

Eduardo Colombo – Una reflexión sintética, Lindenboim, antes del corte a propósito de este tema.

Javier Lindenboim – Que el aumento de la productividad especialmente es crucial no sólo para los empresarios sino para los trabajadores pero que aumente la productividad, para que aumente la productividad no es condición necesario que aumenten los precios.

Eduardo Colombo – Bárbaro.

Javier, gracias.

Javier Lindenboim – Bueno.

Eduardo Colombo – Que tenga un gran día, gracias por esto. Tomamos el tiempo necesario, no tenemos más pero es muy interesante para que lo entienda el hombre común a propósito de este tema que hoy está instalado en todos los diarios, será porque es un año electoral pero está instalado en todos lados.

Le mando un abrazo Javier.

Javier Lindenboim – Gracias por el llamado.

Eduardo Colombo – Adiós. Javier Lindenboim, economista, investigador principal del CONICET, dirige el Centro de Estudios sobre Población, Empleo y Desarrollo de la UBA y la pregunta en el comienzo, antes de la pausa, era lo que dijo el presidente. ¿Qué dijo el presidente? Es mentira que el consumo interno sea inflacionario. Como dijo Javier, hay que tratarlo con profundidad, son muchas las variables que van directamente a la profundidad de este tema.

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