La baja del desempleo y la eliminación de la doble indemnización por despido

Reportaje de Gustavo Bazzan, Radar Económico, Radio El Mundo, AM 1070, 15-9-2007

REPRODUCCION DE LA ENTREVISTA

  • Fecha: 15 de Septiembre de 2007
  • Emisora: Radio El Mundo
  • Programa: Radar Económico
  • Conductor: Gustavo Bazán
  • Duración: 11 minutos

 

Gustavo Bazán – La doble indemnización, hecho que se produjo a partir de que los índices de desempleo contemplando los planes sociales que se habían instalado ya decididamente por debajo del 10% y por eso nos pareció interesante hablar con Javier Lindenboim que es economista y director del Centro de Estudio sobre Población, Empleo y Desarrollo de la UBA para que nos ayude a contemplar, a analizar cómo está el mercado laboral hoy, qué perspectivas tiene. Se hablaba de que hay un núcleo duro de desempleo que es muy difícil de incorporar al mercado del trabajo, si seguramente va a ser un tema importante para los próximos años, así que nada mejor que escuchar lo que dice Javier Lindenboim, a quien estoy saludando.

Buen día, ¿cómo le va?

Javier Lindenboim – Buen día, ¿qué tal, cómo está? Mucho gusto.

Gustavo Bazán – Muy bien, gracias por atendernos.

Bueno, se derogó la doble indemnización precisamente porque los índices de desempleo bajaron ya bastante por debajo del 10% y nos gustaría conocer su opinión respecto a si estos índices de desempleo son artificialmente bajos por el impulso a la situación económica donde el tipo de cambio alto y estos factores han favorecido la creación de empleo en la Argentina, si es sostenido esto, qué prospectivas hay hacia adelante.

Javier Lindenboim – Bueno, no sé si vamos a poder atender todas las requisitorias, pero….

Gustavo Bazán – Es difícil, ya lo sé, pero bueno…

Javier Lindenboim – Intentemos, intentemos empezar por algún rincón, primero.

Gustavo Bazán – Exacto.

Javier Lindenboim – Suele ser útil cuando mira un proceso como este de disminución de la tasa de desempleo pensar un poco en cuál fue el período o el proceso o si se pudiera algo así como las causas que llevaron a la situación anterior, es decir, al crecimiento.

Gustavo Bazán – Claro.

Javier Lindenboim – Y en eso no tenemos ninguna duda que hay una relativamente próxima en el tiempo que es el impacto de la desaparición de la relación de cambio 1 a 1 en el 2001 lo cual produjo un reacomodamiento de tal intensidad – lo dicen los economistas, en los precios relativos que eso dicho en buen romance significa que el trabajo se hizo significativamente más barato y por lo tanto es producir sobre la base de contratar mano de obra que era más atractivo en un doble sentido. Por un lado, al hacerse más caras las importaciones de cosas que venían atroche y moche previamente, eso se frena y al mismo tiempo una parte de la producción interna empieza a tener posibilidades de colocarse afuera. Todo eso significó demanda de mano de obra, sobre la base de una utilización – otro término también usado por los economistas – de la capacidad instalada disponible en ese momento que se suponía que estaba poco aprovechada por las circunstancias críticas de la crisis y en buena medida por el modo de funcionar la economía durante los 90, que estaba menos pensada en satisfacer un mercado interno con producción propia, por lo tanto generaba todo un proceso, en cierto modo, inverso al que acabamos de describir para ahora.

Gustavo Bazán – Por supuesto.

Javier Lindenboim – Entonces eso es el contexto en el cual la desocupación que a principio de los 90 estaba poco más arriba que lo histórico, es decir que en ese momento estaba alrededor del 7,8%, llega en poco tiempo, en 1995 a más del doble.

Gustavo Bazán – Correcto.

Javier Lindenboim – Fue cuando tuvo el pico del 16% y luego fue subiendo, bajó un poco, 96-97. Digamos, ninguno – uno suele pensar – ninguno de los hechos tomados aisladamente se explican verses y no en un proceso de cuál es la política económica, etc. En ese contexto uno dice: Se explica claramente el importante efecto favorable para el mercado de trabajo de este incremento fuerte de la demanda laboral en estas condiciones.

Gustavo Bazán – Exacto.

Javier Lindenboim – La gran intriga – si yo no entiendo mal su planteo – la gran intriga es si estamos en condiciones de prever que este viento a favor va a seguir acompañándonos e impulsándonos hacia adelante y en lo que hace a una demanda de trabajo, si va siguiendo, si va a seguir el proceso de demanda creciente para bajarnos a lo que era en los 80, por ejemplo menos del 5% en tasa de desempleo.

Gustavo Bazán – Claro, la pregunta es esta: si es sostenible esto.

Javier Lindenboim – Claro, y la respuesta desafortunadamente no es ni precisa ni optimista y que me perdonen tanto usted como los oyentes, yo creo que hay algunos elementos de preocupación y voy a tratar de mencionar algunos por lo menos.

Gustavo Bazán – Si.

Javier Lindenboim – Yo creo que uno de los factores positivos para el mejoramiento del mercado de trabajo ha sido la relación virtuosa que este proceso generó. Quiero decir, el hecho de que se haya dinamizado de tal manera la demanda laboral, fue un factor de dinamización del propio mercado.

Gustavo Bazán – Seguro.

Javier Lindenboim ¿Cierto? En la medida en que – y lo estamos viendo en este año dramáticamente – la intervención para manipular las cifras que disimulen la realidad por parte del gobierno en el INDEC, tiene como trasfondo – a mi juicio – la desesperación oficial por no haber encontrado la manera de parar esta historia del aumento de los precios por el ascensor respecto de los  sueldos que van por la escalera – como decía Perón – y esto expresa de un modo muy especial y crudo y dramático para trabajadores o para gente que tiene ingresos fijos, una situación en la que objetivamente quien se favorece no es el que ofrece su trabajo para vivir sino el que está del otro lado del mostrador.

Gustavo Bazán – Claro, claro, claro.

Javier Lindenboim – Entonces eso significa,  si uno desarrolla el argumento, que la posibilidad de dinamizar, de continuar dinamizándose el mercado interno está probablemente deteniéndose, ralentándose y por lo tanto la continuidad de la demanda laboral no está garantizada.

Gustavo Bazán – Seguro. El otro problema que yo le planteaba es esto que se hablaba de un núcleo duro de desempleo que es prácticamente  impenetrable porque viene de sectores rezagados que no tiene una cultura del trabajo porque el hijo adolescente de hoy vio cómo el padre sufría el desempleo por muchos años entonces no hay una buena perspectiva, un buen antecedente, ¿eso es realmente así?

Javier Lindenboim – Bueno…

Gustavo Bazán – ¿Existe solución?

Javier Lindenboim – A ver, yo puedo contribuir con una apreciación que no le aporta demasiado más al argumento que usted expresa porque nosotros en nuestro centro no hacemos trabajos – lo que dicen los sociólogos – trabajos de campo para ir a indagar exactamente eso con lo cual no le puedo – con toda honestidad – dar más que una apreciación genérica. Yo creo que hay una parte que es cierta en esa hipótesis. Ahora, probablemente también haya que tener algún recaudo, me refiero a esto: se han difundido informaciones como algunas consultoras que han hecho estudios en donde muestran que hay demanda empresaria, de trabajo, y satisfecha.

Gustavo Bazán – Si, para puestos calificados.

Javier Lindenboim – Para puestos calificados ahora, fijémonos que si bien eso objetivamente así porque si se informa eso es porque sus estudios dan esa evidencia. Ahora, pensemos que cuando en los años 90 se decía que el desempleo estaba aumentando como consecuencia de que la culpa la tenían los trabajadores que no estaban suficientemente calificados para la demanda moderna que en ese período se decía que se desarrollaba, sin embargo en ese lapso también había incremento de la desocupación de sectores con mucha calificación. Por lo tanto yo, no negando porque creo que sería torpe negar la posibilidad de que tenga alguna identidad ese tipo de demanda empresaria de trabajo calificado no resuelta, que eso esté expresando ya una modificación estructural de toda la oferta laboral.

Gustavo Bazán – Está muy bien.

Javier Lindenboim – Yo creo que es cierto que hay dificultades como las que usted describió. Ahora, me parece que carecemos todavía de estudios suficientemente rigurosos y detallados como para que afirmen – por decir algo – que este 8, 9% en el que estamos ahora en la tasa de desempleo no se puede perforar hacia abajo.

Gustavo Bazán – Perfecto.

Javier Lindenboim – Creo que si no se puede, yo no me animaría  a decir que la causa principal sea esa de la estamos hablando ahora, sino la anterior.

Gustavo Bazán – Javier Lindenboim, director del Centro de Estudios sobre Población, Empleo y Desarrollo de la UBA, le agradecemos muchísimo el contacto con Radar Económico.

Javier Lindenboim – Al contrario, fue un gusto.

Gustavo Bazán – Gracias, igualmente y buen fin de semana.

Javier Lindenboim – Gracias, igualmente.

 

 

 

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Notas de JL

Economista; abuelo de tres hermosuras: Luli, Tini y Tomi; en fútbol sigo a San Lorenzo de Almagro. Sufriente admirador de Buenos Aires.