Distribución del ingreso, medición y políticas

Reportaje de Mariano Beristain, Cuatro Ojos, FM Cultura 97,9, 2-2-2008

TRANSCRIPCION DE LA ENTREVISTA

 

  • Fecha: 02 de Febrero de 2008
  • Emisora: FM Radio Cultura
  • Programa: Cuatro ojos
  • Conductor: Mariano Beristain
  • Duración: 16 minutos

 

Mariano Beristain – Economista y científico del CONICET, Javier Lindenboim, ¿cómo le va Licenciado? Buenos días. Mariano Beristain le habla.

Javier Lindenboim – Hola, ¿qué tal Mariano, cómo está usted?

Mariano Beristain – Bien, bien.

Licenciado, lo llamamos porque bueno, uno de los temas centrales de la economía es justamente la distribución de los ingresos y bueno, la distribución de los ingresos ha venido mejorando en la Argentina en los últimos cuatro, cinco años pero todo parece indicar que en el último año se estancó un poco y solamente creció tres décimas. Usted, ¿qué análisis hace de la evaluación de los ingresos de los trabajadores en los últimos años, particularmente desde que salimos de la crisis y comenzó el nuevo proceso económico?

Javier Lindenboim – La primera cuestión que me parece útil marcar es la siguiente: Argentina, una de las característica que uno puede percibir a través de su información de un período más o menos amplio, es que llamativamente ha mostrado oscilaciones muchas veces muy importante en distintas variables económicas y sociales, una de ellas es esta que usted menciona sobre la participación salarial en la riqueza total y entonces uno encuentra por ejemplo un período relativamente prolongado desde principios de los años 50 hasta fines de esa década, de descenso y un período prácticamente de continua mejora en los años 60, por ejemplo, para tomar un período bastante distante del actual. Pero si uno extiende la mirada aún con las dificultades que existen para tener esta información, un comentario al margen que se puede hacer para el oyente no especializado, que no tiene por qué estar al tanto de estas cosas es que uno dice fácil, participación del salario en la riqueza pero construir la información es una tarea que está en posibilidad de hacerlo solamente algún organismo estatal especializado pero eso a lo largo del tiempo no se ha mantenido y tampoco se han mantenido los criterios de cálculo. Por eso, parte de las cosas yo menciono, las menciono con suma cautela precisamente por carecer de de una información única e indudable. Volviendo entonces, hay períodos importantes de descenso y de recuperación que habitualmente tienen mucho que ver con situaciones económicas y/o con políticas económicas de favorecimiento o de desfavorecimiento. En ese contexto, es indudable que los años iniciales del siglo XXI muestran esta variable con características indudablemente positivas. El detalle que uno no debe perder de vista es que el punto del cual miramos que es los valores de 2001, 2002 aproximadamente, son si existiera el dato uniformemente comparable a través del último medio siglo, por ejemplo, representan el valor más bajo de toda la serie histórica. ¿Se entiende?

Mariano Beristain – O sea, vamos a explicarle un poco a nuestros oyentes que durante la crisis, los ingresos de los trabajadores alcanzaron su mínimo histórico.

Javier Lindenboim – Exactamente y adrede no pongo ningún número por estas mismas razones de las que hablábamos antes respecto de la comparabilidad o no comparabilidad de la información.

Mariano Beristain – Desde la crisis digamos, para ir siguiendo un poco la historia y para que la gente vaya entiendo.

Javier Lindenboim – Si.

Mariano Beristain – ¿Cómo evolucionó la distribución de los ingresos para no hablar de riqueza?

Javier Lindenboim – Claro, o como a veces solemos decir nosotros la riqueza generada anualmente porque uno puede asociar la noción de riqueza a la cantidad de cosas que se poseen en un momento dado y puede hablar de ingresos como el fluir de esa riqueza, como es captada la cosa nueva que se produce y quedan en manos de unos u otros. Eso evolucionó en el sentido de, con los datos oficiales actuales en el sentido de haber recuperado una media docena de puntos porcentuales de participación tras una caída de una docena de puntos porcentuales de participación. Yo sé que usted está esperando que yo le diga un numerito pero yo me escapo todo lo que puedo.

¿Qué quiere decir? imaginemos cualquier cosa, de cada cien cosas que hay en un envase, alrededor de un tercio de ese centenar de cosas iban a manos de los asalariados en la transición del siglo XX al XXI en el momento – según estos datos – en el momento más bajo, en ese momento se habían perdido doce puntos, o sea en esa sería se había empezado en algo más de cuarenta, cuarenta y cinco puntos. Hoy esa serie dice cuarenta, cuarenta y un puntos, digo esa serie dice – no es el momento ni el lugar – pero es una serie que no tiene posibilidades de ser comparada con los datos históricos. Me explico: los datos históricos en la memoria de la sociedad argentina son que en la época del peronismo de posguerra en algún momento de se gobierno 45-55, los asalariados llegaron a absorber aproximadamente la mitad de la renta nacional, eso es lo que dice la memoria histórica más allá de la corroboración que uno pueda o no hacer con los datos.

Mariano Beristain – Es decir, de cada $10.- que generaba la Argentina, 5 iban al bolsillo de los trabajadores.

Javier Lindenboim – Eso es lo que dice la memoria histórica. Hoy, el dato oficial dice cuatro de cada diez, viniendo de tres de cada diez, por decirlo en cifras redondas. Alguien puede decir estamos cerca de volver a la bonanza de mediados del siglo XX, lo que pasa es que esta serie actual no tiene posibilidad alguna de ser comparada cuantitativamente con aquello.

Mariano Beristain –  ¿Por qué lo dice Licenciado?

Javier Lindenboim – Simplemente porque lo dicen los autores, la metodología que pública la Dirección Nacional de Cuentas Nacionales que la hizo pública hace un año y medio atrás, la primera serie llegando hasta el 2005 y hace tres meses atrás, actualizando un año más, 2006. 2007 no hay datos, no es un cargo para los periodistas pero no hay datos del 2007, hay funcionarios oficiales que dejan trascender estimaciones pero no hay todavía, esa información normalmente lleva casi un año de rezagos, habitualmente. Digo, el dato construido por el organismo competente para ello. Pero olvidándonos de eso…

Mariano Beristain – Si.

Javier Lindenboim – La metodología, ahora se llama la cuenta de generación de ingresos, antes se llamaba la distribución factorial o funcional de los ingresos, se construye sobre bases diferentes, hay cuestiones técnicas que no tienen por qué estar al alcance del común de los escuchas pero una cosa, la riqueza que se genera se puede dimensionar de varias maneras y todo es genéricamente riqueza generada, sólo que mensurada con centímetros o con patrones de metro diferente. Una cosa es el producto bruto interno a precios de mercado, es decir si uno va y compra un chicle en el kiosco, cuánto paga y otra cosa es calcular la suma del valor de todos los chicles descontados por ejemplo el Impuesto al Valor Agregado que los chicles contienen.

Mariano Beristain – Está bien.

Javier Lindenboim – El chicle es el mismo.

Mariano Beristain – No vamos a entrar en mucho tecnicismo porque si no…

Javier Lindenboim – Bueno, está bien, lo que pasa es que creí que me preguntaba por ese lado, por eso…

Mariano Beristain – No, no, lo que voy a preguntar ahora es…

Javier Lindenboim – Discúlpeme Mariano, discúlpeme.

Mariano Beristain – Si.

Javier Lindenboim – Una sola cosa, ¿sabe qué pasa? Que depende de cuál es la estructura de precios que usted esté utilizando para hacer la medición, ahí depende de cuánto le va a resultar el porcentaje porque la cuantía de la masa salarial es una sola, suponiendo que no la llegó a medir adecuadamente que es el numerador del indicador. El tema es qué denominador usted pone, cuando más chico relativamente es el denominador que usted pone, más grande es el porcentaje que le resulta, ¿está bien?

Mariano Beristain – Si.

Javier Lindenboim – Entonces por eso es importante saber cuál es el denominador que uno está utilizando. Fuera de eso no me meto más en cuestiones técnicas.

Mariano Beristain – O sea que el parámetro que se toma ahora para comparar es distinto del parámetro que existía en las demás épocas.

Javier Lindenboim – Uno de los libros del único otro dato oficial que cubre un período que va de 1950 a 1973, no hay otro dato oficial. 1950-1973 y de ahí un gran salto, 1993-2007 con otra metodología. Eso es lo único que por lo menos a mí para ser razonablemente objetivo, uno puede decir, yo miro una serie y miro otra serie por separado, hagamos el esfuerzo de no compararlo cuantitativamente porque miden cosas distintas.

Mariano Beristain – ¿Qué tendría que hacer el gobierno hoy o qué se puede hacer desde el gobierno hoy para mejorar, primero los ingresos y después obviamente la riqueza en general?

Javier Lindenboim – Bueno, yo creo que el mantenimiento de la dinámica de crecimiento actual en promedio 8% anual en los últimos cinco años es un buen mecanismo para aumentar el stock general de bienes o la riqueza general, eso no es, no responde a una varita mágica, todos los países del mundo están buscando la panacea, es decir cuál es el mecanismo por el cual más rápidamente pueden generarse más cosas. Sobre la generación de la riqueza es difícil decir demasiado, manteniéndose las condiciones internacionales de fuertes y muy altas demandas de bienes que Argentina produce, en general bienes primarios, bienes alimenticios que mientras esas condiciones internacionales perduren y Argentina no haga ninguna macana, va a estar prendida de una bonanza de la cual puede seguir beneficiándose la economía como un todo. El tema es – entiendo que por ahí va la pregunta – es bueno, dado el ritmo que tenemos de aumento de bienes y servicios finales que ese el producto o la riqueza generada, quién se lleva qué parte y cómo se puede hacer para modificar esa manera de asignación. Bueno, esa es una cuestión que está en el meollo del funcionamiento de una economía capitalista, la parte que se lleva cada uno no resulta de otra cosa que de las reglas del juego que en el mercado capitalista se establecen y el mercado de trabajo en este modo económico de organizarse la sociedad moderna, está determinada por la fuerza relativa del trabajo y del capital. Uno le puede poner otros nombres pero en esencia termina siendo eso, por eso el estado a través del gobierno lo que puede hacer es mejorar o no mejorar las condiciones de quien dentro de esa dupla, parece presentar mayor desfavorecimiento relativo, me estoy refiriendo al sector del trabajo. Esto, ¿qué quiere decir? que no está nada mal persistir en una razonable recuperación del piso salarial que tiene un carácter en principio universal, abarcador para todo aquel que esté en relación de dependencia, que fue una herramienta muy importante en la recuperación económica.

Mariano Beristain – Es decir, aumentar el salario mínimo.

Javier Lindenboim – Que fue ese aumento del salario mínimo bajo distintas modalidades, primero – si usted se acuerda – en el invierno terrible del 2002 se empezó tímidamente con una asignación de $50.- que después fue 100 y se fue llevando hasta 300, durante la mayor parte de ese período, esas cuantías eran sin descuento o lo que ahora llamamos mas habitualmente trabajo en negro y luego se le fue, primero parcialmente y luego en su totalidad, se le fue dando el carácter de remunerativo hasta que finalmente entraron a formar parte de los pisos de las convenciones colectivas que empezaron a funcionar allá por 2004, 2005. Entonces, ese rol es un rol importante. Ahora, no es un rol que uno aprieta un botón y sale del otro lado el producto terminado ¿por qué? porque el mercado de trabajo no es homogéneo, porque el mercado de trabajo hay – como acabamos de mencionar – trabajo en blanco y trabajo en negro porque el trabajo en negro está en las empresas privadas grandes y chicas con intensidades relativas distintas pero está en ambas. El trabajo en negro también aparece en el ámbito de las administraciones estatales, provinciales, municipales, nacionales con lo cual la cuestión del aumento que se procure en los pisos salariales tiene que adaptarse la modalidad que se adopte, de modo que tenga una aplicabilidad efectiva en los distintos componentes del mercado de trabajo.

Mariano Beristain – Casi casi, Licenciado que estamos, tenemos treinta segundo para redondear la idea porque estamos cerrando el programa.

Javier Lindenboim – Bien. Decía casi, casi me quedé callado. Casi, casi ya terminamos.

Mariano Beristain – Perdón por la extensión entonces.

Mariano Beristain – No, no pasa nada. Redondee en treinta segundos, redondeamos la idea y nos vamos.

Javier Lindenboim – El estado lo que tiene que hacer es defender al sector de trabajo, con pelearse más falsa que verdaderamente con algún sector empresario la cosa no alcanza y por ese lado de la política económica y de la información que importa a los trabajadores como los índices de precios que efectivamente se pagan, serían dos caminos para empezar a conversar al respecto.

Mariano Beristain – Bueno, le agradecemos muchísimo. La próxima vez vamos a hablar con un poco más de tiempo.

Javier Lindenboim – Como no.

Mariano Beristain – Gracias Licenciado Lindenboim.

Javier Lindenboim – A usted y perdón por la extensión.

Mariano Beristain – No, hasta luego.

Javier Lindenboim entonces, casi cerrando el programa. Economista del CONICET, economista y científico del CONICET de gran prestigio, por cierto, en Cuatro Ojos.

 

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Notas de JL

Economista; abuelo de tres hermosuras: Luli, Tini y Tomi; en fútbol sigo a San Lorenzo de Almagro. Sufriente admirador de Buenos Aires.