Sobre los índices de precios y la realidad que ocultan

Reportaje de Juan Micelli, A media mañana, FM Milenium, 10-3-2008

TRANSCRIPCION DE LA ENTREVISTA

 

  • Fecha: 10 de Marzo de 2006
  • Emisora: FM Milenium
  • Programa: A Media Mañana
  • Conductor: Juan Miceli
  • Duración: 13 minutos

 

Juan Miceli – Técnico científico en este debate que no termina nunca sobre la inflación y la credibilidad o no que tienen los índices oficiales. Por eso convocamos hoy a Javier Lindenboim que es profesor de la UBA, investigador del CONICET que nos va a ayudar seguramente a entender y a aportar algún dato para saber bien cómo tomar esto de los índices del INDEC.

Buen día, Profesor Lindenboim, Juan Miceli. ¿Cómo le va?

Javier Lindenboim – Buen día, mucho gusto. ¿Cómo está usted?

Juan Miceli – Igualmente. Bien.

Bueno, vio que la frase, hay una frase que dice: no resiste análisis ¿Resiste a un tipo de análisis lo que vemos como ciudadanos publicados por el INDEC? Vio que hay una clara sensación entre todos que hay un aumento sostenido de los precios, sin embargo esto no se ve reflejado por la inflación oficial.

Javier Lindenboim – Si, yo le pediría si usted me regala medio minuto extra…

Juan Miceli – Cómo no.

Javier Lindenboim – Porque me parece útil comentar que – como dice usted como ciudadanos – respecto de los índices en este caso el índice de precios, es históricamente conocido que ninguno de nosotros sentimos que el índice nos refleja personalmente.

Juan Miceli – Si.

Javier Lindenboim – Y eso en realidad es algo que yo crea que deba ser criticable por sí mismo porque justamente el índice lo que procura es representarnos a todos y – si se permite la expresión – como procura el índice representarnos a todos, es probable que no nos represente individualmente a ninguno de nosotros. Eso que es una sensación que viene junto con los índices históricamente en el último año se ha agravado de manera notable, ¿por qué? Porque es ostensible que además de aquello que yo acabo de mencionar, hay algo que todo el mundo está convencido de que ocurre y es que se han metido los dedos incorrectamente en la determinación de un numerito que al final de cada mes se informa oficialmente. Creo que esto, las dos cosas son importante tener en cuenta porque la primera es algo que nos acompaña y quienes estamos más cerca de los números, me parece que es bueno que de tanto en tanto nos acercamos a la persona común para explicarle por qué uno cree que el gasto que acaba de realizar significó una variación en los precios distinta del índice. El índice incluye muchas cosas, etc, pero de lo que ahora nos estamos ocupando en este último año es esta cosa que no tiene otro nombre que manipulación arbitraria y que parece ser que se va a agravar porque a esa manipulación le van a agregar otros, en sentidos periodísticos, en la construcción de un nuevo indicador que va a ser menos creíble que el anterior.

Juan Miceli – Claro. Más allá de la sensación, yo coincido que uno tiene una sensación que no siempre es individual esa sensación pero por otro lado hay elementos subjetivos. Le cito un caso en los aumentos que se están dando en distintos gremios que superan o rondan el 20%…

Javier Lindenboim – Así es.

Juan Miceli – Ningún empresario va a aceptar dar un aumento 12 puntos por encima de la inflación.

Javier Lindenboim – Exactamente.

Juan Miceli – Sería una recuperación del poder adquisitivo en el mundo.

Javier Lindenboim – Así es. Yo decía el otro día con un colega suyo que era tan burda y a ver, si no fuera tan dramática sería tan risueño porque en rigor si uno toma los datos oficiales de 8.5 de variación de precios del año pasado y los promedios de los arreglos salariales que están en el orden del 20, si eso fuese creído por las propias autoridades oficiales debieran estar haciendo una campaña estrepitosa explicando que bien que funciona la política oficial en términos de mejorar el salario real de los trabajadores.

Juan Miceli – Si.

Javier Lindenboim – Sin embargo usted ve que, cualquiera de nosotros ve que ni en los diarios ni en las radios ni en ningún lado existe esa campaña oficial y la razón que no existe es porque efectivamente ese análisis – como usted decía al principio – no resiste la menor observación porque es irreal. Y yo corroboro lo que usted me decía con esta mención que me parece que pone al desnudo la ineptitud con que este tema se está manejando oficialmente.

Juan Miceli – ¿Y cuánto tiempo más se puede sostener esto? Porque hay como un mercado informal que ya no toma en cuenta el INDEC, ¿no?

Javier Lindenboim – Claro…

Juan Miceli – Los bancos no dan créditos de acuerdo a lo que da el INDEC.

Javier Lindenboim – Mire Miceli, yo quisiera – le aseguro a usted – quisiera estar totalmente equivocado pero ¿sabe qué? Me parece que esta altura del partido esto no tiene solución porque el gobierno está tozudamente negando la realidad…

Juan Miceli– Si.

Javier Lindenboim – Cuanto más tiempo pase y ya llevamos catorce meses, es mucho más onerosos para el reconocimiento oficial que se diga: No, en realidad, está bien, tenemos que hacer un ajuste porque acá nos equivocamos. La diferencia es extremadamente grande. Yo creo que la jugada que están pensando – y me parece que no van a bajarse de ella – es inventar un nuevo índice y decir empezamos a contar de vuelta.

Juan Miceli – Empezamos de cero.

Javier Lindenboim – Claro. El tema, ahí hay dos cosas. Primero, va quedar un año largo hueco y donde cada uno desafortunadamente porque estas son informaciones que deben ser tomadas exclusivamente de las estimaciones oficiales. No debemos ser los individuos sueltos o las instituciones por más capaces que sean las instituciones o las consultoras o lo que fueren que intentan cubrir el hueco, no debiera ser así pero la decisión oficial no permite otra cosa. Y entonces empiezan a contra de vuelta. Ahora, mi temor es que este nuevo conteo se haga con un instrumento peor todavía que este deformado que hemos tenido en este último año, porque se conocen según los diarios porque lo dramático es que no hay ninguna información oficial…

Juan Miceli – No.

Javier Lindenboim – Que no hay criterio razonable ni compatible con las estadísticas internacionales de este nuevo intento.

Juan Miceli – Si, esto en alguna medida nos pasó con el 1 a 1, cuando querían sostener artificialmente la paridad que ya la devaluación de la moneda era insostenible, ¿no?

Javier Lindenboim – Me parece que…

Juan Miceli – Porque el mercado se sinceró y…

Javier Lindenboim – Claro, claro. Pero me parece excelente la relación que usted propone. Ahora, yo tengo un conflicto interno, en nuestra actividad habitual de investigación nos nutrimos en una proporción altísima de la información estadística y nosotros le recomendamos a los alumnos que siempre debe privilegiarse la estadística producida político los organismos oficiales. Esta situación que yo le acabo de mencionar no sólo afecta a la verosimilitud del índice de precios al consumidor, usted fíjese que el impacto sobre el cálculo de cuánto pobres más o menos hay o cuántos indigentes más o menos hay según se tome o no se tome esta información falseada, es una derivación inmediata pero hay otras que el ciudadano común no percibe que son por ejemplo las estimaciones sobre el propio crecimiento económico. No es este el lugar sin un pizarrón, por radio, hablar de números no tiene mucha utilidad, soy consciente de ello pero le pido que me permita…

Juan Miceli – Si, si.

Javier Lindenboim – Un crédito.

Juan Miceli – Cómo no.

Javier Lindenboim – En el sentido de que las estimaciones tanto del crecimiento económico como de la composición de los agregados económicos están en alguna medida afectados, ¿por qué? Porque el índice de precios al consumidor junto con otros índices es tomado para hacer estimaciones, cálculos y determinaciones macroeconómicas…

Juan Miceli – El ingreso per cápita, por ejemplo.

Javier Lindenboim – No sólo el ingreso, claro, el ingreso per cápita como consecuencia de que la cuantía misma del ingreso total o del producto bruto – como lo denominemos – está distorsionado. Entonces, ¿qué ocurre? Ocurre que trasladamos la endebles estadística producida por el INDEC – no por culpa del personal técnico del INDEC, por supuesto – a una gama muy amplia de estadísticas oficiales lo cual nos pone en el peor de los mundos porque cualquier persona bien o mal intencionada en esta situación puede llegar a construir una interpretación de la realidad a su gusto y piacere.

Juan Miceli – Claro.

Javier Lindenboim – Lo cual no es ni científica ni políticamente una cosa deseable.

Juan Miceli – Claro. Le pido en unos segundo si puede Profesor, a lo mejor lo que usted hace académica no es correcto que le pida esto pero si es posible el índice de inflación, ¿con qué otra variable económica se cruza para un ejemplo de lo que estaba diciendo a la hora de medir algún dato más económico del país?

Javier Lindenboim – Hay un procedimiento que se llama extra polación y hay otro que se llama de deflación.

Juan Miceli – Si.

Javier Lindenboim – En ambos, para algunas variables – no para todas – especialmente para todo lo que tiene que ver con el sector de servicios que tienen índices apropiados se utilizan como para estimar la cuantía del crecimiento o la transformación de los valores que los economistas llaman corrientes, en valores constantes para ser comparados a través del tiempo. Pero si usted quiere un ejemplo práctico…

Juan Miceli – Si.

Javier Lindenboim – Sale la información de que en los supermercados hubo un aumento de volumen de las operaciones de un porcentaje del 30%…

Juan Miceli – Si.

Javier Lindenboim – Si usted lo deflacta eso por el índice del 8.7% daría el cálculo que en términos reales, efectivos, concretos, materiales hubo un incremento del volumen de actividad de la diferencia, del 20% en términos redondos. Pero si en realidad el aumento medio de los precios que el índice no refleja porque en el supermercado usted lo percibe, no fue del 8.7 sino fue del 18.7…

Juan Miceli – Si.

Javier Lindenboim – El aumento  en términos reales que resulta de esa cuenta, es menor.

Juan Miceli – Es menor.

Javier Lindenboim – No sé si resultó útil…

Juan Miceli – Si. Digamos que tomando la inflación del 8 el aumento de ventas en supermercados puede ser un número tomando 18 que es otro.

Javier Lindenboim – Es otro y es menor.

Juan Miceli – Es menor.

Javier Lindenboim – Entonces ya uno no tiene certeza sobre el crecimiento económico…

Juan Miceli – En función del consumo, clarísimo Profesor.

Muy amable.

Javier Lindenboim – No, al contrario.

Juan Miceli – Muchísimas gracias. Hasta luego.

Javier Lindenboim – Un placer, adiós.

Juan Miceli – Igualmente.

El profesor Javier Lindenboim es académico de la UBA, investigador del CONICET. Muy claro el ejemplo cómo el índice es uno de los números que se multiplican en distintas ecuaciones para llegar a otro número, por el ejemplo al de consumo. Claro, que con una inflación supuestamente del 8 tener un crecimiento no es real cuando se hace esa multiplicación o ese cálculo.

Es muy interesante lo que acaba de plantear. Tarde o temprano hay rumores de que los Kirschner están evaluando la posibilidad de un cambio incluso de Moreno al frente del comercio interior, en la secretaría, para las próximas semanas. Veremos pero lo que no acomodan ellos, lo va a acomodar la realidad.

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Notas de JL

Economista; abuelo de tres hermosuras: Luli, Tini y Tomi; en fútbol sigo a San Lorenzo de Almagro. Sufriente admirador de Buenos Aires.