Reportaje de José Crettaz para LA NACION 29-9-10

Miércoles 29 de septiembre de 2010 | Publicado en edición impresa

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Informe técnico de ATE

Censo: cuestionan la validez de los datos

Empleados del Indec objetaron el diseño del operativo y las prácticas de la intervención
Con una referencia a «las predicciones del Ministerio de la Abundancia», descriptas en la obra 1984 , de George Orwell, trabajadores del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) presentaron ayer, en el salón de actos de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, el informe técnico Censo 2010: lo que no se va a poder contar .
El trabajo, de casi 60 páginas, fue realizado por una comisión técnica de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), gremio que desde fines de 2006 viene «denunciando la intervención del Gobierno» en el Indec. El informe concluye que «dadas las pésimas condiciones en que la intervención del Indec se abocó a su preparación y realización, los resultados del Censo no serán de utilidad», y señaló deficiencias concretas que afectarán los datos recolectados en distintas áreas.

  • Temáticas específicas: «Las temáticas de discapacidad, afrodescendientes y pueblos originarios, enfatizadas especialmente por la propaganda oficial, sólo serán relevadas por el formulario ampliado. Y no se podrá obtener información sobre cuántas personas hay en el país con los distintos tipos de discapacidad (ciegas, sordas, mudas, con parálisis, etc.)».
  • Educación y salud: » No se pregunta a quienes están asistiendo a un establecimiento educacional si éste es estatal o privado; no se pregunta cuál es el nombre de la carrera universitaria para los graduados y se pierde así información que estaba presente en el censo 2001. No se sabrá cuántas personas tienen cada tipo de cobertura de salud, ni tampoco las posibles combinaciones».
  • Migraciones: «No se podrá obtener ni un solo dato sobre migraciones internas ni sobre migraciones recientes. No se podrá saber el lugar de origen de los inmigrantes internacionales del período reciente, ni dónde residían los argentinos que retornaron al país desde el exterior».
  • Trabajo: «Habrá subestimación del trabajo femenino, sobre todo para quienes hacen trabajo domiciliario, lo hacen para un familiar o desarrollan actividades agrícolas; y se ignora cómo se clasificará a los trabajadores del servicio doméstico en cuanto a su categoría ocupacional», entre otras cosas.
  • Vivienda: «No se distingue en cuanto al uso del agua si es para beber, cocinar o para otros fines. Acerca de la disponibilidad de bienes durables del hogar, las opciones elegidas para el actual censo (heladera, teléfono de línea, teléfono celular, computadora) no son las más indicadas para discriminar y estratificar grupos sociales diferenciados».
De la presentación del trabajo participaron ayer el secretario general de ATE-Indec, Daniel Fazio; la integrante de ese gremio Carolina Ocar; los investigadores del Conicet, Miguel Murmis, Rosalía Cortés y Javier Lindenboim; este último también es director del Centro de Estudios de Población Empleo y Desarrollo (Ceped) de la FCE, que insistió en la gravedad de «la falsificación de las estadísticas públicas en la Argentina». .
José Crettaz LA NACION
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