A ocho años de la intervención ¿como reconstruir las estadísticas públicas?

Reportaje de Norberto Lembo y Daniel Nieto en el programa PARTIDA DOBLE, Radio UBA FM 87,9, 11-2-2015

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  • Fecha: 10 de febrero de 2015
  • Programa: Partida Doble
  • Periodista: Norberto Lembo y Daniel Nieto
  • Radio:       Radio UBA FM  9

 

Periodista: Bien, tenemos a alguien que es especialista en lo que tiene que ver con estadísticas, con estadísticas sobre empleo, sobre desarrollo, es Javier Lindenboim, que es el director del  CEPED, el Centro de Estudios sobre Población, Empleo y Desarrollo. Javier, Norberto Lembo lo saluda ¿cómo le va?

Javier Lindenboim: Hola ¿qué tal, cómo están ustedes?

Periodista: Bien, muy bien.

Periodista: Hola Javier ¿cómo te va?

Javier Lindenboim: Hola Daniel ¿qué tal?

Pregunta: ¿Cómo estamos hoy respecto de las estadísticas en el país? Digo ¿hay alguien que pueda dar algo certero, alguien a quien se le pueda creer certeramente, sabemos que al INDEC no, pero bajo qué parámetros alguien se puede manejar, alguien que quiere hacer un estudio serio?

Javier Lindenboim: Bueno, desde el punto de vista genérico, la respuesta es desafortunadamente negativa en el sentido, de que un estado necesita para manejarse y/o los investigadores, políticos, empresarios, sindicalistas, etc., necesitan de un ámbito estatal que provea estadísticas serias, oportunas, confiables, etc. Eso es lo que ya no tenemos, ahora de ahí, uno no debe sacar la conclusión de que, no hay nada disponible, dependerá de distintos rubros en donde se puede hacer hincapié en distintos tipos de aproximaciones, estimaciones, que en muchos casos no tienen, no pueden tener, la completitud, la profundidad, la capacidad de abarcar tanto como lo deben hacer las estadísticas públicas. Lo que pasa, es que, en el INDEC hace 8 años, se ha metido una jauría adentro que ha destruido la capacidad de producir estadísticas.

Periodista: Javier, si uno sigue la secuencia de los problemas de confiabilidad del INDEC, podemos decir que arrancamos con las series de precios, después eso se amplió a la series de producto y surgió una polémica en los últimos meses en torno también al mercado de trabajo, en el medio queda también alguna polémica en torno al censo y las proyecciones. Yo no quiero meterme en preguntarte por la especificidad de cada caso, pero la pregunta te la hago hacia delante, hacia el futuro ¿vos cuál consideras que debiera ser una metodología publica, institucionalista, democrática, para que se pueda volver a tener un INDEC confiable, cómo consideras que se debería encarar ese proceso?

Javier Lindenboim: Primero, teniendo conciencia de la importancia de la tarea, cosa que la sociedad parece no haber tomado noción de eso. Digo esto porque, no es soplar y hacer botellas, no es apretar un botón, no es ni siquiera con la mejor onda con que ha sido pronunciada la propuesta y yo escuché gente que dice que todo se resuelve, solamente con volver a incorporar a la gente que fue despedida, echada o que simplemente renunció porque no aguantaba la situación vigente adentro del INDEC. Creo que sería deseable, que a lo largo de este año, como parte de las discusiones de otro orden, haya posibilidad, que distintas fuerzas políticas discutan sobre los aspectos políticos y técnicos de la construcción de las estadísticas. Hay mucha gente muy capacitada, con distintas miradas políticas, que lo peor que podrían hacer es tirar cada uno para un costado diferente. Creo que lo que hay que imaginar es la construcción de una nueva institucionalidad, yo creo que es enormemente difícil desde el interior, de lo que ha quedado del INDEC, poder renacer de las cenizas y no porque uno piense que la gente que está trabajando hoy es toda incapaz de recuperar la verdadera producción de estadística publica, sino porque lo que debiera aprovecharse el momento para una redefinición de los propósitos, los cometidos y también los instrumentos. Digo esto, en un sentido que a veces uno en la crítica, con buenas razones para todos los desastres hechos en estos ocho años, por ahí puede cometer el error de omitir que, con todo lo bueno que el INDEC llegó a ser hasta la intervención, no carecía de necesidades de mejorías o de ajustes o de modificaciones y estoy tratando de hacer una mirada como la pregunta lo proponía, constructiva hacia adelante, y entonces digo, la complejidad de lo que se ha destruido, requiere una mirada compleja para adelante, que a mi modo de ver, implica una ingeniería de nueva institucionalización. Tratando de recuperar el grueso de lo que existe pero en una institucionalidad nueva. Hubo varios proyectos a lo largo de estos años, que por supuesto el oficialismo nunca quiso tratar en el Parlamento. Creo que sería oportuno en este 2015, entre tantas cosas serias y dramáticas que la Argentina se plantea para adelante, incluya a ésta y para eso convoque a distintas miradas técnicas. Yo no creo tener la verdad revelada ni muchísimo menos, solo una preocupación muy grande como usuario de las estadísticas.

Periodista: Ahora Javier, hay algo que puntualmente el INDEC ha perdido, que es prestigio como institución. Ahora, cómo va a poder volver a producir estadísticas creíbles luego y que a nivel internacional, vuelva a recuperar ese prestigio ¿cómo se puede hacer eso?

Javier  Lindenboim: Y eso va a requerir mucho tiempo, mucha decisión, mucha claridad de la autoridad política, que en algún momento ya, desafortunadamente en la gestión actual, se ha mostrado que no hay ningún interés, la parodia que hicieron hace un año demuestra que fue una parodia. Es decir, tiene que haber primero, una definición claramente de la autoridad política que fuere, de que se trata de producir esta reconstrucción, luego el INDEC o como se llame, tendrá que hacer una planificación de su labor, y trabajosa y paulatinamente deberá ir, recreando la confianza que ha perdido en el gran público. No nos olvidemos, que el grueso de la información estadística, no es producida por el INDEC sino es procesada a través de un sistema de relevamiento que hace el INDEC, pero requiere la verosimilitud en la respuesta de los entrevistados, desde un censo que, a uno lo vienen a visitar a su casa y uno tiene que responder con la mayor verdad. Ustedes recuerden que hubo campañas, en este último censo de población y en alguno anterior también, en contra de la respuesta verosímil a los encuestadores por parte de la población. En la encuesta de hogares o en otro tipo de relevamiento también es clave, recrear la confianza, y eso no se logra ni con una frase ni con un bando ni con una creación propagandística solamente. Digo, hay medios de comunicación que tienen que ayudar a recrear esto, pero va a ser una tarea enormemente difícil y por eso creo que tiene que ser concertada políticamente y debiera ser, creo, articulada académicamente, para que el conjunto de los sectores académicos, estadísticos, economistas, matemáticos, sociólogos, etc., etc., etc., confluyan en una tarea que no va a ser pequeña y que no va a durar poco tiempo. Eso es tal como yo lo veo, no sé si es muy simplista la mirada, pero es como yo lo percibo.

Periodista: No, no es una mirada simple, de hecho una mirada bastante compleja de operacionalizar conociendo, no es cierto, un poco la…

Javier Lindenboim: El paño.

Periodista: El paño, pero vos mencionabas recién una coordinación académica de la cuestión y a eso apunta mi pregunta ¿no? Si no habría que intentar que el sistema universitario nacional y la comunidad académica, en ese sentido tal vez más general, de los especialistas y por ahí, de los no tan especialistas pero que son usuarios de las estadísticas públicas, tuvieran un rol digamos, sobre todo intentando construir un consenso en torno a lo que habría que hacer para que la política tuviera por lo menos ciertos parámetros, para poder orientarse en el futuro, digamos en el futuro, que no es más allá que el año que viene tal vez.

Javier Lindenboim: Así es, mirá, yo creo que vos apuntás a algo, sinceramente creo que es crucial, y me baso en lo que aconteció, cuando el gobierno de Cristina Kirchner después del episodio de, después de las elecciones que perdió en el 2009, hizo lo que luego se comprobó que era una mera pantomima también, de convocar a las universidades; en esa instancia, hubo un grupo, como algunos quizás recuerdan, de cinco universidades convocadas por el Poder Ejecutivo, para opinar sobre la gestión en el INDEC, en particular en ese momento se pedía opinión sobre el IPC, las universidades hablaron sobre el conjunto. En esa ocasión, la Universidad de Buenos Aires, creo yo, tuvo un papel muy valioso, muy valorable, muy recordable, de hecho es la Universidad de Buenos Aires, la única que como tal, colgó en la web su propio informe, porque el informe de las cinco universidades y que fue entregado al gobierno, el gobierno siempre lo escondió,  y las cinco universidades por razones que desconozco, nunca hicieron público oficialmente ese mismo informe, aunque muchos lo hemos llegado a conocer. En ese proceso de la universidad, la Facultad de Ciencias Económicas tuvo un rol más que preponderante y valorable, y sería extraordinariamente bueno que, recordando aquella etapa, tanto nuestra querida facultad como nuestra universidad, se lo propusiese, una tarea en la línea que vos marcás. Ojalá que las autoridades tanto de la facultad como de la UBA, estén a la altura de ese requerimiento que la sociedad tiene y se pongan a la cabeza de esa propuesta.

Periodista: Yo recuerdo Javier, que hacia fines de la convertibilidad, surgió en nuestra casa, el famoso hoy grupo Fénix ¿no? que fue de alguna manera un intento, después bueno, tuvo su recorrido ¿no es cierto? de expresar una visión distinta de la estrechez con la que se pensaba la economía en la década del ’90.

Javier Lindenboim: Así es.

Periodista: Imagino que tal vez pueda reconstituirse un espíritu similar en estos años, en estos momentos, para dar un planteo y un debate, ya no en tanto en las ideas del pensamiento económico pero sí, en torno a la institucionalidad que debe gobernar, la función de las estadísticas públicas, que es sobre lo cual tratamos de debatir después ¿no es cierto?

Javier Lindenboim: Así es. Sí, sí, yo lo planteé en términos de la facultad y la universidad, porque creo que hay que poner en práctica, lo que más de una vez institucionalmente, nos decimos a nosotros mismos y es que, la universidad, nuestra casa de estudios, tiene que estar al servicio de las necesidades del país. Esta, no hay ninguna duda, que es una necesidad perentoria que el país tiene, y por eso lo pensé en términos institucionales, lo cual no se contradice, todo lo contrario, es deseable que exista, un fuerza que nazca por decirlo así,  desde las entrañas mismas de la academia en la Universidad de Buenos Aires que empuje en esa misma dirección.

Periodista: Exactamente.

Javier Lindenboim: Pero sin duda, creo que…

Periodista: Hay que formalizar el ámbito.

Javier Lindenboim: Exactamente.

Periodista: Sí, sí, sí, estoy de acuerdo.

Javier Lindenboim: Exactamente.

Periodista: Javier puntualmente hoy, hoy, a lo que fue el mes de enero en realidad, se está dando un aumento de dos puntos de la inflación, respecto de enero de 2014 y una desaceleración del salario real ¿sí? esto es real ¿esto se puede afirmar así? Eso es por lo menos, lo que dicen algunas consultoras privadas.

Javier Lindenboim: Primero, debo pedir disculpas a ustedes y al público, yo no hago seguimiento de la coyuntura a ese nivel de detalle, puedo reproducir lo que leo de la información general, por lo tanto no es eso, quizás, lo que el público merece escuchar.

periodista: No, más allá de saber la estadística exacta es, saber si por lo menos puede llegar a ser creíble, a eso apunto.

Javier Lindenboim: A ver, que el nivel de enero del 2015 mensual, sea más bajo que el de enero del 2014, sería milagroso que no fuera, eso, desgraciadamente uno debe decirlo con crudeza, eso no es ninguna gracia. El tema es, cuál es la película que venimos recorriendo, y la que venimos recorriendo es, que pese al parate económico, que las medidas desafortunadas que el gobierno nacional toma o deja de tomar, ha producido en términos de la actividad económica, del empleo, etc., uno no puede menos que sorprenderse, de que todavía la inflación siga presionando de esta manera. Uno tiende a creer cuando esquematiza la reflexión, diciendo, si tenemos tantas dificultades  económicas, debiera haber fuerza suficiente para que los precios no suban, lo que pasa que la desarticulación de la economía Argentina, en los últimos tres años, es de tal intensidad, dentro de lo cual, me parece a mí, el desempeño fiscal es crucial, que sigue presionando hacia arriba el crecimiento de los precios. Que en algún momento sea un poco más o que en algún momento sea un poco menos, termina siendo y perdón por la crudeza nuevamente, de poca significación según mi punto de vista. Los trabajadores mes a mes, ven deteriorados sus ingresos, yo no sé los dibujos que va a hacer el INDEC para mostrarnos los ingresos medios de la encuesta de hogares del último año. Es probable que tengan la caradurez de seguir diciendo que el ingreso medio salarial, ha sido mayor que la inflación inventada por ellos seguro -pero aun que una más o menos razonable- con lo cual estamos como cuando empezamos la conversación, en enorme dificultad como para hacer una evaluación más o menos seria.

Periodista: Claro.

Javier Lindenboim: Que estamos en una situación en que, quien está pagando el pato son, los jubilados y el sector de ingresos fijos como los asalariados, creo que no hay duda, ahora la medición exacta de esto, en este momento es de extrema dificultad poder concretarla.

Periodista: Bien, Javier, te mando un abrazo, nos vamos al noticiero ahora. Como siempre, gracias por estar aquí en el programa y aclararnos a todos, las dudas que tenemos acerca de, sobre todo de esto que tiene que ver con las estadísticas en nuestro país. Nos estamos volviendo a hablar, próximamente ¿sí?

Javier Lindenboim: Bueno, un abrazo grande a ustedes.

Periodista: Un abrazo enorme Javier.

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