El paro de los trabajadores y el impuesto a las ganancias

Reportaje de Damián Glanz, en su programa “Nadie duerme”, Radio Ciudad, AM 1110, 31-3-2015

 

  • Fecha: 31 de marzo de 2015
  • Programa: Nadie Duerme.
  • Radio:       Radio Ciudad AM 1110.
  • 14 minutos

 

Pregunta: …con el director del  Centro de Estudios sobre Población, Empleo y Desarrollo. Buen día Javier, cómo te va, Damián Glanz te saluda.

Respuesta: Hola Damián ¿Qué tal, cómo están ustedes?

Javier Lindenboim: Muy bien, gracias por atendernos. Quería que nos expliques un poco, ayer el ministro de economía, planteó que aparentemente los que menos ganan se solidarizan con los que más ganan con este paro. ¿Puede ser esto una paradoja o hay otros problemas en el empleo en Argentina?

Javier Lindenboim: Sí, yo creo que las dos cosas, que es una paradoja y que hay problemas en el empleo.  A ver, a mí me parece…, si no fuera tan serio, sería cómico las volteretas de un gobierno que se autodenomina progresista, popular, etc., y que se ha apropiado de unas decisiones de naturaleza de política impositiva en un caso del año 2000 y con mucha reticencia ajustadas por sí mismos hasta hace un par de años atrás, prescindiendo de la necesidad de hacer esas modificaciones por dos razones, una por el mero transcurso del tiempo y el efecto de la inflación que desactualiza esas pautas para la gestión impositiva- en este caso del impuesto a las ganancias- y otra, por una cuestión que a esta altura del partido, el grueso de nosotros parece que nos hemos olvidado, y es que, el candidato Kirchner en el 2003, así como el candidato de La Rúa en el ’99, habían insistido en que Argentina lo que necesitaba era una profunda -ambos dos- una profunda reforma impositiva, que debiera hacer a la gestión del sector, una de naturaleza mucho más progresista y progresiva, que la existente en aquel momento. Nada de eso ocurrió, ni por parte de de La Rúa ni por parte de Kirchner. Digo, si uno no da un repaso a la situación de partida, entonces parece que la discusión fuera meramente mezquina y del momento. Es cierto que, las retenciones al impuesto a las ganancias, afectan en principio, dentro de la escala de los ingresos de los trabajadores, a alguna porción más grande o más chica, de los que tienen ingresos mayores.

Periodista: Claro, la discusión es ¿qué es un ingreso alto hoy en la Argentina?

Javier Lindenboim: Pero esa es la discusión, ojo, porque en lo personal yo estoy en desacuerdo con aquellos que sostienen y se ha venido escuchando bastante, en los últimos tiempos, que no debiera haber ningún impuesto a los ingresos salariales, más allá del monto que esté involucrado. Creo que eso es un error…

Periodista: Hay que cobrarle impuesto a los que más ganan.

Javier Lindenboim: Yo creo que hay que cobrar impuesto a los que más ganan y, si se quiere por una razón de eficiencia fiscal. Imaginemos que, en las empresas, los titulares o los gerentes de mayor nivel, etc., todos se auto asignaran remuneraciones de tipo salarial ¿sí? quedarían exentos esos ingresos, simplemente por una maniobra, por lo tanto creo que, así sea sólo por esto que acabo de decir, creo que hay muchas y más valiosas argumentaciones en la dirección de la necesidad de percibir impuestos según los ingresos que las personas tienen, el tema es el umbral. El problema que tiene un gobierno que ha distorsionado la información, en todas las áreas, incluida la de variación de precios y por lo tanto, no pueden producir ajustes llamados por inflación para las empresas o ajustes en el nivel del mínimo y en las escalas (una de las cosas más distorsionantes, es la ausencia de la modificación de las escalas, que fueron establecidas en el año 2000). Las escalas son las que fijan las alícuotas según la magnitud de los ingresos. Cuando uno entra a pagar el impuesto, a muy poco andar está pagando alícuotas cercanas a la máxima, y entonces los que tienen que pagar la más alta tasa 35%, que tienen que ser ingresos de enorme cuantía, pagan no más que aquel que tiene un ingreso salarial, medianamente bueno, nada exagerado de 30 mil pesos por mes. Con lo cual, no hay ninguna duda que la distorsión existe y lo peor, no hay ninguna duda que el ministro, como borró de la pagina web de la institución que dirigía las críticas al INDEC, también borró -la hizo desaparecer la pagina directamente, y si pudiera haría desaparecer todos los textos que su núcleo produjo durante varios años- respecto de, la necesidad de producir modificaciones en el ámbito impositivo, pero creo que la caradurez de los funcionarios no puede ocultar que las decisiones oficiales están cada vez más teñidas de capricho, capricho en todo sentido, lo que pasa es que cada vez más se puede disimular en menor cuantía, porque ha terminado el periodo de bonanza gratuita, por decirlo mal y pronto, entonces hay que encontrar salidas que el gobierno no quiere ni siquiera empezar a mencionar.

Periodista: Y por qué…, a ver Javier si, el gobierno anuncia una profunda reforma impositiva, sería un hecho que seguramente cambiaría los ánimos frente al gobierno.

Javier Lindenboim: Sí, yo no puedo… no puedo encontrar la explicación de la falta de racionalidad en los actos oficiales. Digo, un gobierno que a sabiendas de las condiciones negativas que tiene e intenta forzar la marcha, para nombrar a un joven abogado, en reemplazo del doctor Zaffaroni, pareciera que se siente limitado a hacer una propuesta que, por otra parte tuvo 12 años para intentarla, cuando en todos estos años, casi en la totalidad, tuvo capacidad de hacer y deshacer a piachere tanto en el Senado como en la Cámara de diputados, por lo tanto, creo que si alguien quisiera argumentar que no pudo, yo he escuchado a algunos dirigentes del Frente para la Victoria, sostener sin que se les caiga la cara, que hay cosas que no hicieron porque no les dejaron y me parece, que eso es una vil mentira que hay que darle ese nombre, porque no se le puede dar una vuelta explicativa diferente.

Pregunta: Después de firmar el memorándum de entendimiento con Irán, se puede hacer cualquier cosa…

Javier Lindenboim: Sí, sí, sí. Me encantaría meterme en un tema del cuál no soy especialista y del cual tengo opinión, pero opinión ajena digamos, no de especialista. Pero, sí, sí, sin duda que, se han hecho demasiadas aberraciones o no se han hecho cosas que correspondía, como cuidar a funcionarios importantes de la nación, como el fiscal Nisman. Por lo tanto, tanto por acción como por inacción, este gobierno, no debería tener el más mínimo inconveniente en producir  o dejar de producir barbaridades. Pero parece que en los últimos 4 años, se ha dedicado a, acumular cosas que podemos llamar errores y en otros contextos podemos llamar obcecaciones y fundamentalmente, creo que lo que demuestra que la enunciación de que se trata de un gobierno popular, es pura verborragia.

Periodista: Profesor… ¿cómo sería entonces una reforma impositiva que alterase este esquema? Y que hoy el que gana para comer no estuviese tan afectado por  la carga impositiva inflacionaria y por el IVA por supuesto.

Javier Lindenboim: Bueno, a ver, la cosa obviamente no es para poder responderla con completitud en una frase, pero yo diría, primero necesitamos rediscutir cuál es nivel del salario mínimo, vital y móvil, que está en niveles escasos, como sabemos, en la realidad.

Periodista: Irreales ¿no? frente a lo que es el consumo.

Javier Lindenboim: Justamente, justamente, eso trae aparejado otra cosa, que es también ajustar en ese sentido, digamos acorde con esa modificación, el propio mínimo del sector previsional, sector de jubilados. Luego de eso, consensuar parlamentariamente, cuántos salarios mínimos tendrían que estar fijándose como piso, a partir del cual recién se empiece a cobrar. Luego establecer escalas, con la amplitud, por lo menos equivalente en términos reales, a la amplitud que tenía en el año 2000 pero con los valores del 2015, con lo cual entonces ciertamente vamos a tener una escala, un espectro de salarios, tal que, si usted tiene como la mayoría de los funcionarios llegados con el ministro de economía a distintas funciones del gobierno, salarios de 40, 50, 60 mil pesos, ahí sí, tiene que tener una carga importante de sus ingresos, pero no los trabajadores que, en los convenios colectivos de trabajo para compensar las variaciones inflacionarias, han modificado los pisos y están aproximadamente esos pisos, en los valores de referencia que toma el gobierno  -esos famosos 15 mil pesos, pero que encima de los cuales- no es que recién empieza a  tributarse actualmente por encima de eso, si no, si usted tiene un ingreso superior a eso, paga plenamente, con lo cual es decididamente aberrante y el director de la AFIP se hace el tonto, mira para el costado, pero en muchas otras ocasiones ha emitido opiniones sobre ajustes o modificaciones que debían hacerse en el sistema por considerarlo inapropiado y ahora no dice ni “mu” porque no lo dejan o porque él acuerda en esta política impositiva regresiva. Esas serían las pistas para mí, para empezar a pensar, pero insisto, creo que cada vez más, la discusión de cada uno de los aspectos, se hace poco efectiva cuando se circunscribe al aspecto que queremos analizar y lo sacamos del contexto general. El contexto general es que este gobierno ha decidido, no sé si como dijo el presidente de la Unión Industrial, dejar una bomba, pero dejar una situación extremadamente complicada, que en realidad muchos dirigentes políticos, según mi modesto punto de vista, creen que, no haciendo nada de acá hasta diciembre, todo se puede acomodar a partir de ese momento. Mi preocupación es que, estamos hablando de decisiones de política económica y por lo tanto, de la vida de las personas que habitamos en Argentina, cuyo devenir de acá a diciembre, puede agudizarse con tanta intensidad, según mi mirada, que no sabemos exactamente cuáles van a ser las condiciones macroeconómicas y cuáles van a ser las condiciones sociales y políticas con las que lleguemos, independientemente de la decisión que la población tenga en el momento de las elecciones, para dirimir que…

Periodista: Quién va a ser el próximo gobierno.

Javier Lindenboim: Quién va a ser el próximo gobierno y otra cosa que me preocupa más todavía, que, ¿quién va a ser el presidente? Aunque parezca insólito para un país presidencialista como éste,  me preocupa mucho que muchas de las maniobras que yo creo, se están pergeñando a nivel oficial, deriven en el mantenimiento del predominio del Frente para la Victoria en el Parlamento, que para cualquiera sea el electo finalmente, le resulte…

Periodista: Más difícil encarar cualquier modificación.

Javier Lindenboim: Exactamente, exactamente y esto creo yo, que no está al alcance de la vista de la mayor parte de la gente, ojalá que mi presunción negativa sea equivocada, pero es el lado por donde van mis temores mayores en este momento ¿no?

Periodista: Doctor como siempre, muchísimas gracias y que tenga muy buen día.

Javier Lindenboim: Al contario, gracias a ustedes. Suerte, adiós.

Periodista: Era el Profesor Javier Lindenboim, Licenciado en Economía y director del  CEPED.

 

 

 

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