Empleo, población y distribución del ingreso.

Reportaje de Horacio Embón (con Adrián González) por Nacional Folklórica FM 98.7, realizado el 29-3-2016

El interés de la entrevista era reflexionar sobre la situación actual en materia de empleo y distribución del ingreso en Argentina

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DESGRABACION

HE–…La idea es pensar en voz alta, trabajo, ingresos, hoy dónde estamos plantados en la Argentina. Muchísimas gracias Lindenboim.

JL –Qué tal, buen día.

 HE–Me parece que la raíz de su apellido, como el mío, ese árbol, él mío es Embóm en realidad pero algunos paisanos dicen Emboim, en algún barco habrán coincidido algunos….

JL –Y por lo menos mis padres vinieron alrededor del año 30…

 HE–Los míos, mis abuelos vinieron más cerca del 1900… ¿Y dónde fueron a parar, a Entre Ríos?

JL –No, no, directamente a la ciudad de Buenos Aires, tenían familiares, amigos, etc.

 HE–Bueno, qué hacemos con el empleo y el desarrollo, en esto de poder estudiar la población fiera de Buenos Aires, en el resto de la Argentina. ¿Hoy por hoy dónde está la concentración económica, en las grandes ciudades, en las grandes capitales, en los alrededores, cómo es la cosa?

JL –Sí, en términos de producción hay en los últimos veinte años un refortalecimiento de la actividad primaria que en importancia económica es grande y no necesariamente en volumen ocupacional, estoy hablando de la producción agropecuaria principalmente, pero desde el punto de vista poblacional y por lo tanto en el empleo, sí, sin duda que estamos más de un tercio de la población apiñándonos acá en el área metropolitana de Buenos Aires…

 HE– … apiñándonos, …un tercio.

JL –Aproximadamente, sí, bajó un poco desde los 70 que estábamos casi en el 40%.

 HE–Ah, mirá…

JL –Y eso se manifiesta también en el volumen del empleo ¿no?

 HE–Sí, claro, ¿y hay trabajo para todos?

JL –Es interesante la manera de plantearlo, creo que si la sociedad planteara permanentemente así habría – creo yo – oportunidad de tener alguna solución más eficaz. Todavía no se nota una tasa de desempleo importante como hemos tenido en los 90 o hasta principios de los 2000 pero usted sabe que en la observación del mercado de trabajo hay que hacer uso de algunos indicadores que no son necesariamente de uso cotidiano como lo que suele llamarse la tasa de actividad o la tasa de participación. ¿Qué es esto? Si uno considera a todas las personas que declaran tener una ocupación laboral más aquellos que declaran que están buscando activamente insertarse en el mercado de trabajo, todo eso define lo que se denomina la población activa, ese conjunto de la población respecto de la población total, se llama tasa de actividad. En los últimos años esta tasa de actividad ha declinado levemente y es posible interpretar que ese descenso lo que ha expresado es una percepción de una parte de la población de que el mercado de trabajo no tiene demanda suficiente y entonces hay gente que deja de ofrecer sus servicios en el mercado laboral.

 HE–Desde hace un rato le hablo de décadas…

JL –Sí.

 HE–De esta falta de ofrecimiento precisamente de trabajo entre la máquina y el hombre, hace un rato largo por distintos actores, el estado se convirtió en un empleador de aquellos que andan dando vueltas tratando de sobrevivir. ¿Cómo se considera al estado hoy en los tiempos modernos?

JL –Bueno, es un demandante peculiar y a veces importante. En el caso de Argentina las personas asalariados que dependen del estado son más o menos una cuarta parte del total de asalariados

 HE–Estamos hablando más allá de maestros, médicos, policías o agente municipal…

JL –Es decir, maestros, policias, agentes municipales y los gestionadores de la justicia, en todas las áreas en que actúa el Estado…

HE–Un cuarto de la población…

JL –Un cuarto del componente asalariado…

 HE–Acá el periodista Adrián González, estamos hablando con Javier Lindenboim, director del Centro de Estudios sobre Población, Empleo y Desarrollo.

AG–Buen día Javier.

 JL – ¿Cómo le va? Mucho gusto.

 AG–Encantado. Muchas veces se habla de crecimiento en los países ¿no? y es algo que por ahí la economía liberal es donde empieza su punto, crecimos a tanto, pensamos crecer, nuestro PBI puede crecer a tanto… Ahora, cómo se puede relacionar crecimiento y distribución del ingreso, digo, porque el empleo es condición necesaria pero no suficiente para la redistribución del ingreso.

HE– Es una buena pregunta.

JL – Sí, yo me tomaría un pequeño rodeo para llegar a mostrar mi punto de vista sobre este tema que usted plantea. Cuando uno habla de crecimiento o en general de actividad económica, lo que está planteando es que distintos componentes de la sociedad se acercan mutuamente en posiciones no igualitarias, por cierto para la creación de bienes y servicios, que en general es lo que los economistas llamamos para realizar la producción, pero esta producción en realidad en términos de valores equivalentes uno lo puede pensar en qué se manifestó: en industria, en actividad primaria, en servicios, etc., o también puede pensarlo en términos de en qué se usó: se usó en términos de bienes de consumo, en términos de bienes de producción, maquinarias, equipos, etc., o en términos de exportaciones, se va hacia otras economías a cumplir alguna función. O también ese mismo valor lo puede visualizar en términos de quién se queda, quién se apropia de ese valor equivalente y en términos generales simplificando mucho, uno tiene lo que queda como rentabilidad del capital y lo que va a parar a manos de los trabajadores como retribución del trabajo.

AG– La distribución funcional del ingreso, digamos…

JL– Exactamente.

HE– Hoy,  así como se la conoció en el siglo XX, la representación gremial, en esto de defender no solamente los convenios, los acuerdos, ¿eso forma parte ya de la historia que no hay que considerar o todavía se puede remontar hombre con hombre que trabaja y entre dos o tres reivindicar el derecho de los laburantes, o cuando no hay más lugar no hay más lugar?

JL–Yo no sé si interpreto correctamente porque no sé si estamos pensando en lo que se puede llamar la constitución de cooperativas de trabajo, etc., o la pregunta va a un lado donde no interpreto. Ayúdeme Embón porque…

HE–A ver, digo que en algún momento la Argentina, sobre todo la más totalitaria trató de romper lo que se llamaba la burocracia sindical para poder negociar los gobiernos sobre todo de facto y marcar las reglas de juego de los laburantes. Después la democracia volvió a recomponerse y cada cosa más o menos fue a su lugar ¿Hoy de qué manera el laburante puede ser laburante como lo conocimos en el siglo XX o eso ya forma parte del museo de la historia?

JL– No, yo pienso… si bien siempre es difícil en estos casos dar una respuesta que sea completamente abarcadora de todos los matices, yo creo que hay persistencias y modificaciones. La naturaleza de la actividad productiva ha ido alejándose del esquema histórico en un sentido, el trabajador asalariado metalúrgico, de una fábrica de esa rama, tenía la aspiración de entrar en ella y desarrollar toda su vida productiva en esa misma…

HE–Tal cual.

JL– …empresa. Mientras que en la actualidad hay un nivel de rotación en los empleos que es notable y eso ya hace una diferencia significativa. La otra cuestión es la configuración de estructuras sindicales, usted usó la palabra burocracia sindical… a los que tenemos canas nos hace acordar a algunas décadas atrás, a las disputas políticas que usaban esos términos, pero es cierto que si uno mira hoy la dirigencia sindical que conocemos, quien no tiene veinte tiene treinta años de estar al frente de algún sindicato y eso vale para los que miran para el lado del costado de allá o para el costado de acullá…

HE–Acá.  Javier Andrés tiene una pregunta.

– Porque había un economista que se llamaba Philips, allá por los 50 que hizo una curva que decía que a menor desempleo siempre había más inflación. Esto después las teorías neoliberales, el neoclasicismo lo fue dejando de lado ¿no? pero, ¿usted cree en esta curva, cree en esta teoría de Phillips o cree que fue un momento histórico?, ¿cree que se sigue dando de que hay inflación alta hoy y menor desempleo? Digo, esta relación de variables.

JL–A ver, yo nunca fui demasiado afecto a las correlaciones estadísticas como mecanismo que nos agoten la explicación de los conflictos sociales. Pienso que los humanos tenemos suficientemente diferenciaciones en términos, podemos llamarlo de clase o podemos llamarlo de otra manera, que nos posicionan más allá de argumentaciones de otro tipo e incluso más allá de cómo nos comportamos en determinado contexto histórico tomando un poco más o un poco menos de las porciones que hablábamos antes en materia -por ejemplo- de distribución funcional. No hablamos antes porque cambiamos de tema, de que esa distribución funcional o primaria luego puede tener mayor o menor modificación en la medida en que la misma sociedad a través en general de la gestión del estado, pueda producir otra cosa que es la redistribución, por lo tanto creo yo que las cuestiones monetarias en que se expresan las dificultades económicas contienen esos elementos pero me parece que son insuficientes para explicarlo.

 

HE–Tal cual.

JL–Uno puede…

HE–Tal cual. Bueno, empleo y población El hombre va donde cree, así habrán venido nuestros antepasados, donde creían que había trabajo en esto de poder sobrevivir. Don Javier Lindenboim, le agradezco que nos ayude a pensar en voz alta.

HE–Gracias a ustedes por el llamado, fue un gusto.

HE–Gracias.

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Notas de JL

Economista; abuelo de tres hermosuras: Luli, Tini y Tomi; en fútbol sigo a San Lorenzo de Almagro. Sufriente admirador de Buenos Aires.