El empleo, los proyectos de ley y la actualidad

Reportaje desde el programa “Malos días”, FM UTN, Mendoza, 29-4-2016

 

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DESGRABACION

A Javier Lindenboim, quien es el director del Centro de Estudios sobre Población, Empleo y Desarrollo de la Universidad de Buenos Aires. Javier Lindenboim, cómo está, buen día.

JL – Hola, qué tal, cómo están ustedes.

Bien, muy bien, tratando de conocer cuál es la mirada del centro o la suya respecto a lo que está pasando en el país hoy por hoy en materia de empleo.

JL – Es una tarea no sencilla porque para poder opinar con alguna certeza uno necesita información y en materia socio-laboral hace ya mucho tiempo que ese ha sido un inconveniente muy grave que empezó con la falsificación de estadísticas del índice de precios al consumidor del área metropolitana y paulatinamente se fue extendiendo a áreas muy diversas, y en esta etapa de transición de la anterior gestión a la actual, hasta ahora estamos todavía esperando la aparición de nueva información. Ya nos dijeron que no va a ser sencillo reconstruir los datos hacia atrás pero tampoco tenemos nuevos datos, por lo tanto ese es un punto de partida del cual uno no debe olvidarse y no lo debe hacer entre otras cosas porque no se trata de que hemos tenido una tormenta fuerte que nos inundó las habitaciones donde teníamos guardada la información sino que estamos en esta situación como consecuencia de una acción deliberada en los años últimos, ese es un punto uno. El punto dos; en parte por esa misma razón el ministerio de trabajo hace ya bastante tiempo, no ahora, viene concentrando su mirada en los datos que se pueden obtener del registro de los aportes y contribuciones a la administración federal de ingresos públicos que son luego procesados por el ministerio de trabajo y dan cuenta del empleo privado llamado formal o protegido del empleo público y del empleo de los sectores autónomos, y publican regularmente una información sobre el empleo privado, este empleo privado del cual se ha venido diciendo que no ha variado positivamente en los últimos años y la verdad es que la información que yo tenía hasta ayer y ahora le explico por qué le digo hasta ayer, que es el boletín que recibo daba que efectivamente en el último cuatrienio hubo una creación de empleo privado protegido del orden de los ciento noventa mil puestos de trabajo.

En los últimos cuatro años…

JL – En los últimos cuatro años, sí, entre fines del 2011 y fines del 2015 que corresponde más o menos con la segunda gestión de la presidenta Kirchner ¿no? Ahora, claro, ciento ochenta mil puestos en cuatro años es una porción extremadamente pequeña, digamos que más o menos un 10% de lo que fue la creación por ejemplo en el período del presidente Néstor Kirchner ¿no?

Más que lo que asume el gobierno actual que dice que no se ha creado trabajo en los últimos cuatro años.

JL – Claro, esa afirmación que si yo no me equivoco se la escuché decir al propio presidente, es literalmente, impropio e incorrecto porque no se sostiene con los propios datos del ministerio… Ahora, esto es una cosa y otra cosa es la divulgación de informaciones aparentemente provenientes de consultoras o no sé desde qué otro origen o reuniendo fuentes alternativas que en lo personal no tengo posibilidad de abrir juicio sobre ellas pero son alternativas en el sentido de que no son una fuente sistemática que uno puede mirarla a través del tiempo y ver si lo que pasa ahora es coherente o no es coherente con épocas anteriores y además no abarcativas del conjunto del universo, y a raíz de opiniones mías en esta dirección sobre la falta de datos, etc., hace no más de media hora acabo de recibir un mensaje en el cual me mandaron un vínculo con un material que estoy mirando que habría producido en los días recientes el ministerio de trabajo del cual no puedo hablar mucho precisamente porque la acabo de ver, termino (cuando entró la llamada) de hacer la impresión, son unas diez hojas con una cantidad de cuadros en donde efectivamente tal como le he escuchado decir a algún alto funcionario del gobierno nacional en los meses recientes hubo variación negativa en un par de meses y positiva en un tercer momento pero de cuantías realmente menores, y sin embargo el llamado de ustedes y otras preocupaciones que uno ve en los medios pareciera que se originasen en una situación de un dramatismo que estos números no reflejan, con lo cual me parece que uno tiene derecho a pensar, descartando lo que es probable que es que mis conocimientos personales sean insuficientes para captar datos de la realidad que estén dando vueltas y yo no veo, me parece que lo que hay sí sin lugar a dudas es un impacto negativo muy fuerte especialmente en el área metropolitana de Buenos Aires como consecuencia no sólo de los aumentos de la canasta de consumo cotidiano sino los aumentos provenientes de la modificación brutal de las tarifas, que muchos hemos escrito a lo largo de estos años que era increíble que se hayan mantenido congelados durante más de una década pero que en el momento que se produce el sacudón le duele a todo el mundo.

Lindenboim, en virtud de esa información que le ha acercado el ministerio de trabajo donde no hay una variación tan importante, vendría a justificar la posición del oficialismo de estar en contra de este proyecto que establece la emergencia ocupacional por ciento ochenta días…

JL – Yo creo que es en parte por eso pero me da la impresión por los argumentos que se han escuchado y es que el gobierno sostiene una posición demasiado próxima a la mirada empresaria que en general se opone a cualquier injerencia explícita del poder público planteando esa tesitura conocida de que las relaciones de mercado y la compraventa de fuerza de trabajo se la considera como tal, no debe estar interferida, cosa que me parece que en circunstancias críticas ese punto de vista empresario tiene que ser superado por una mirada mas protectora desde el propio estado, por eso no me gusta la posición oficial. La otra cuestión es una discusión más difícil de saldar y es que si una medida como la de la doble indemnización es eficaz o no lo es, ya no en términos de creación de empleo porque ustedes o sus oyentes seguramente se habrán sorprendido en los intercambios de estas semanas sobre este tema cuando mucha gente defiende la aprobación de esta norma presumiendo que eso daría lugar a la creación de puestos de trabajo y si sirve para algo es para evitar que se pierdan puestos de trabajo.

Claro

JL – Por lo tanto creo que la mirada retrospectiva respecto del 2002 es extraño también aquí la tesitura oficial cuando yo he escuchado o he leído afirmaciones de que fracasó y en realidad; primero, si uno mira los datos del período de vigencia dice lo contrario porque se creó mucho empleo, ahora yo creo que se creó mucho empleo no por la norma sino porque hubo una brutal devaluación de la moneda argentina en enero del 2002 que modificó brutalmente los precios relativos, dinamizaron la actividad económica y se abrieron las compuertas para el crecimiento económico, que empezó en el invierno del 2002 y que duró unos cuantos años.

El gobierno dice que fracasó en el 2002 una norma similar y la oposición dice; no, no fracasó porque se crearon muchos puestos de trabajo y la mirada intermedia es que se crearon puestos de trabajo pero porque la economía empezó a crecer.

JL – Ese es mi punto…

… atribuir a esa ley y en qué medida se puede dar como fracaso a la ley en aquel contexto.

JL – Sí, yo me animo a decir que es imposible corroborar los dichos ni de unos ni de otros porque es lo que suele llamarse un argumento contra fáctico, es decir que uno no puede desandar el camino, volver al 2002 y hacer un experimento como si la ley no existiera porque el 2002 ya pasó y ya pasó con la vigencia de la ley y ya pasó con la devaluación y ya pasó con la creación del plan jefes, ya pasó con todo. Por lo tanto hacer esa atribución es extremadamente peligrosa, sea para negar la utilidad de la protección que estableció esa norma como para afirmar lo contrario. Me parece que lo que tendría más sentido es discutir con mayor énfasis cuáles son los mecanismos para que desde la situación crítica en la que efectivamente estamos desde el punto de vista macroeconómico, podamos encontrar el camino para retomar la senda de la inversión y el crecimiento económico que nos falta desde hace un rato.

Claro. Justamente eso le quería preguntar por último y agradeciéndole esta comunicación, ¿no es de manual que una economía que viene de un largo período decreciendo, enfriándose y al mismo tiempo una política monetaria de sostener una política cambiaria y monetaria de sostener por ejemplo una tasa de interés al 38%, no hace que al margen que no hayan estadísticas confiables y que no se sepa cuántos despidos ha habido, no es de manual que vaya a haber un enfriamiento de la economía, un incremento de los despidos, una dificultad para crear nuevos puestos de empleo?

JL – Lo que es de manual, creo yo, que la actividad económica primero se resiente y eventualmente puede tender a disminuir porque una cosa es estar estancado y otra cosa es declinar. En este segundo caso indudablemente la propensión de las empresas grandes, medianas o chicas va a ser a la de aligerar las cargas y habitualmente el empresario tiende en ese proceso a cargar la romana sobre el sector del trabajo con mayor intensidad si el vínculo laboral está establecido de modo ilegal, si tiene trabajo en negro, pero aun teniendo trabajo en negro produciendo las suspensiones o despidos que correspondan en función de la antigüedad de su personal, etc., hablando de la normativa legal común, con lo cual el razonamiento que usted me propone yo lo diría; es posible que estemos ante la inminencia de una situación efectivamente muy preocupante en materia de despidos, lo que yo no encuentro hasta el momento son elementos como para sostener lo que a veces uno escucha, creo yo, livianamente cuando se habla de ola de despidos y que no es lo mismo aunque se le parece y para el afectado es un drama, le pase a él sólo o le pase a él y a muchos de sus compañeros de trabajo, yo no estoy negando eso, por favor. Lo que estoy tratando es de pensar si somos capaces nosotros o no somos capaces de apreciar una situación económica y social colectiva de relevancia como para justificar acciones de la talla de la que hoy está en horas por realizarse. Me parece que hay bastantes razones desde el punto de vista de la inflación fundamentalmente para reclamar por la capacidad de compra perdida de los ingresos salariales pero no veo que las haya en términos de la pérdida de puestos de trabajo significativamente hasta ahora.

Está claro. Ahora sí, brevemente la última pregunta respecto a las metas de inflación previstas para todo el 2016 y las expectativas que el gobierno tiene respecto al segundo semestre. ¿Son de alguna manera, usted cree, que son posibles, razonables, realistas o un exceso de optimismo la mencionada desaceleración profunda de la inflación a partir de julio, agosto de este año?

JL – Trataré de ser breve porque hay varias cosas. Una; yo creo que es demasiado optimista, es un exceso de optimismo que es explicable para la autoridad económica en un contexto tan enredado como el que tenemos, necesita mostrarse optimista para tratar de insuflar a la economía globalmente hablando de expectativas favorables. Creo que son metas, las anunciadas a principio de año, de 25% de punta a punta a lo largo del año 2016, son extremadamente difíciles de concretar, con todo lo que me parece más importante que apuntar a sí se acierta o no se acierta en el numerito final a cuál es la tendencia y cuál es el proceso que nos ayude o no a ir aminorando el ritmo de crecimiento de los precios y que esa variación de precios siga como hasta ahora desparramándose a lo largo de todo el espectro de bienes y servicios que consumimos. En este momento estamos aquí en el área metropolitana en especial impactados enormemente por lo que decíamos antes, pero una vez que el salto se produce, a menos que vuelvan a modificar las tarifas, cosa que no está clara cuál es la política oficial en ese sentido, si no se modifican nuevamente las tarifas ya quedamos en un umbral de erogaciones de la familia más alto pero no en una variación de esos precios más altos.

Exacto. Javier Lindenboim, le agradezco la comunicación con nosotros.

JL – Al contrario, fue un placer.

Igualmente, buen día, adiós.

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Notas de JL

Economista; abuelo de tres hermosuras: Luli, Tini y Tomi; en fútbol sigo a San Lorenzo de Almagro. Sufriente admirador de Buenos Aires.