El proyecto de suspensión de los despidos y la duplicación de las indemnizaciones

Reportaje de Matías Colombatti y Lucas Laviana por Radio América AM 1190 (“la radio de los trabajadores”, denominación que le puso su personal al ser abandonado a su suerte por la patronal de la emisora)

El inicio fue el editorial de LA NACION en el que se critica el proyecto de ley de protección al trabajo asalariado.

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DESGRABACION

MC- …particularmente esta editorial del diario La Nación que hablaba en su título ya; prohibir los despidos desalentará el empleo. Un título fuerte, el ABC de economía liberal. Vamos a preguntarle a alguien que sabe de empleo, que estudia el empleo, el director del Centro de Estudios sobre Población, Empleo y Desarrollo de la Facultad de Ciencias Económicas, Javier Lindenboim. Javier, estás ahí…-

JL-Sí, qué tal, cómo están ustedes.

MC – Bien, acá estamos, discutiendo, analizando pero qué nos podés decir vos, ya el título marca una idea.-

JL -Sí, ustedes le pusieron la etiqueta rápidamente, de manera que mucho no hay para agregar. Desde el punto de vista conceptual es cierto que hay miradas alternativas, uno puede tener preferencia por unas u otras, el argumento que está detrás del planteo que hace el diario es que nada que perturbe el interés empresario termina siendo bueno para el trabajador porque el empresario se retrae, que es una mirada totalmente ligada a cómo de verdad funciona el capitalismo ¿no?

MC-Hay una parte, Javier, que dice; “La prohibición del despido o su encarecimiento desmedido crearían una prevención de los empleadores a contratar nuevo personal o siquiera a remplazar a los que renuncien o se retiren. De esta manera, aparentemente se beneficiaría a los que ya están trabajando, pero se castigaría a quienes estén desempleados, ya que resultaría mucho más dificultoso salir de esa situación”.

JL- Claro, sí, es la misma reflexión que uno puede hacer de lo que el gobierno de Duhalde a principios del 2002 planteó y duró un quinquenio más o menos duplicando la indemnización sin justa causa con el mismo propósito, de preservar los puestos de trabajo. Ahora, tenemos que… me parece articular el pensamiento de manera más abarcadora. Creo que, me da la impresión por los comentarios de ustedes o por la mirada que uno puede tener, uno tiende a privilegiar el interés de la gente más sencilla, es decir de la gente que trabaja. Desde ese punto de vista son indudablemente rechazantes este tipo de planteos pero desde la mirada de qué es lo que pasa en la economía y qué tipo de demanda es la demanda laboral, que no es otra que la que deriva del funcionamiento económico, con lo cual si de verdad venimos desde hace cuatro años en una situación de graves dificultades en materia económica, no es ninguna novedad que haya dificultades en el mercado de trabajo. Fíjense ustedes que en el año 2014 nunca terminó de definirse el hecho de cuántos centenares de miles de trabajo se perdieron ese año, por la ausencia total de estadísticas confiables -en lo que estamos metidos todavía hoy en Argentina-. Hubo estadísticas del INDEC que mostraron (por ejemplo la Encuesta Anual de Hogares Urbanos, que es una de las dos encuestas de hogares que hace el INDEC) que entre septiembre del 2013 y septiembre del 2014 se perdieron la friolera de cuatrocientos mil puestos de trabajo. Hubo toda una discusión, las autoridades de entonces que debieron haber tenido y hoy un poco de pudor para no seguir engañando a la población, hacían malabarismos para justificar lo que no tenía ninguna defensa, que era que habían caído los puestos de trabajo -más allá del lío que hicieron con la encuesta de hogares insuflando un volumen total de población, pero ese es otro tema que venía del censo del 2010-.

MC- ¿Muestras del sector privado, los cuatrocientos mil en el 2014?

JL-No, yo hablo del total.

MC- Del total, públicos y privados, los dos…

JL-Claro, con lo cual había bastante caída del sector privado porque lo único que ha venido creciendo en los últimos años son dos componentes; el asalariado estatal y el trabajador por cuenta propia. Todo esto con los datos dudosos de la encuesta de hogares que es lo único que hay, pero es precisamente lo único que hay hasta mediados del año pasado porque lo último que se informó fue el informe de prensa del tercer trimestre del años pasado; el informe de prensa del cuarto trimestre no se publicó y por lo que yo sé no se va a publicar y las bases usuarias del tercer y cuatro trimestre tampoco se van a publicar, y el primer trimestre del 2016 no se está relevando, por lo tanto; sobre llovido, mojado. Si hace nueve años que se han venido sistemáticamente destruyendo las estadísticas en Argentina seguimos con un agujero que se va agrandando. Por qué digo esto, porque nosotros podemos hablar de un sentido general pero no podemos desafortunadamente sostenerlas en ningún elemento de juicio de cuál es la verdadera situación. Me explico; hace un mes más o menos salió un informe de una consultora privada en la que decía que en un par de meses a comienzos del 2016 se habían perdido cien mil puestos de trabajo, de los cuales decía el informe que la mitad eran privados y la otra mitad estatales. Ya ahí uno empieza a darse cuenta que o tiene una piedra en el zapato o algo está desacomodado porque fíjense que el Cachorro Godoy cuando vino sistemáticamente hablando del volumen de personal afectado por la interrupción de los contratos llamados despidos o interrupción de los contratos según quien emita el comentario, era bastante mas chico que cincuenta mil, y era el sindicato, por lo tanto yo no sé esa consultora privada de dónde sacaba que había habido una disminución de cincuenta mil puestos en el sector estatal a nivel de todo el país, y cuando uno miraba cuál era el soporte argumental de la caída del sector privado decían que eran fundamentalmente proveniente de la suspensión de las obras de las empresas que ya no tenían más fondos, especialmente en la Patagonia, empresas de construcción… Los oyentes le pueden poner el nombre de Báez o el nombre que quieran pero entendemos de qué estamos hablando.

MC-Claro, claro.

JL-Con lo cual lo que estamos diciendo es que hay una neblina bastante grande para entender efectivamente en qué contexto estamos, que estamos en un contexto de extrema gravedad, eso lo sabíamos el año pasado antes de las elecciones y hacían malabarismos los equipos económicos de los candidatos, de los tres candidatos más importantes antes de la primera vuelta o de los dos en la segunda vuelta, que era para no asustarnos demasiado pero en todos los casos decirnos que había que hacer bastantes cosas no gratas. Es más, cuando se empieza con las primeras medidas de este nuevo gobierno, yo recuerdo que tanto Bein como Blejer, las dos principales espadas económicas de Scioli las únicas palabras que tenían eran; yo lo hubiera hecho, por ejemplo la salida del cepo con algunos matices de diferencia pero el camino está perfecto, nosotros creemos que es lo que había que hacer. Por lo tanto estamos en presencia de un modo particular de encarar la crisis a la que hemos llegado a fines del año pasado como consecuencia de muchas cosas, pero ustedes no me llamaron para pedirme opinión de cómo llegamos así que si quieren lo charlamos cuando lo dispongan…

MC-Es parte del análisis Javier, y por eso te llamamos, porque es interesante porque contamos toda la historia. Lo que si quiero Javier, me interesa tu opinión al respecto, además de cómo llegamos y cómo estamos, cómo seguimos porque también es parte del concepto de lo que espera el gobierno que es promover la inversión, que según incluso este editorial que mencionábamos, es el único camino para crear empleo genuino y mejorar salarios. ¿Eso es indefectiblemente así? Digo, ¿llegan más inversiones y entonces habrá más trabajo?

JL-Esperá, son dos cosas distintas. Por lo que yo dije antes no puedo más que suscribir el aspecto de que el crecimiento del empleo está atado al crecimiento de la inversión como factor necesario, a veces no es suficiente porque si la inversión está localizada en actividades con comillas o sin comillas, ahorradoras de mano de obra podemos necesitar una proporción mucho más grande de volúmenes monetarios de inversión para tener el mismo efecto en el aumento del número de trabajadores demandados. La otra cuestión es si el sector empresario cuando se le dan las circunstancias favorables transforma su ganancia en inversión y eso me recuerda a algo que en algunos de nuestros trabajos de los últimos años en el CEPED solíamos poner como comentario y es que si hemos tenido en los últimos cuarenta años en Argentina una tendencia declinante a la participación del salario en la torta general significa – dando vuelta el argumento – que el capital es el que tuvo una tendencia creciente de participación, sin embargo la tasa de inversión históricamente hablando se mantuvo estable, alrededor del 20% para olvidarnos de los matices, porque en realidad en esta última década la inversión tuvo un aparente salto muy grande en el 2003 cuando salió del pozo del 2002 pero después se quedó ahí. ¿Hola?

MC-Sí, sí, lo escuchamos.

JL-Entonces puede haber aumentos de la inversión sin que se transforme en aumento del empleo pero si no hay inversión no hay aumento del empleo porque los mecanismos que desde el punto de vista social y político son atractivos, que a veces tienen la apariencia de creación de empleo y por lo general tienden a ser formas explícitas e implícitas de subsidio, estamos hablando de otra cosa, a veces será imprescindible: el plan jefas y jefes del 2002 era probablemente la única manera disponible de atender a un número enorme de familias en Argentina que estaban atravesando una situación extremadamente grave, que parece lejana a la situación actual, lo cual no desmerece los problemas macroeconómicos que tenemos y los problemas que atraviesan una cantidad no pequeña de familias trabajadoras y no trabajadoras. Entonces qué es lo que tenemos para adelante; y sí, la puesta del equipo económico y del gobierno actual está por el lado de que endulcemos los oídos a los capitalistas para que vengan a invertir, reconocimiento por otro lado – dicho así – de que nuestros propios capitalistas están lejos de ser confiables porque están acá y no quieren invertir y hace rato que no invierten, con lo cual lo que estoy diciendo, con esto que digo me estoy ganando una cantidad de enemistades muy grande me imagino en la audiencia, porque dependiendo de lo que cada uno quiere oír, le gusta oír un pedacito de la historia, pero a mí lo que me parece que es bueno ser consciente, después uno hace con el paquete lo que quiera pero tener todos los piolines reunidos para poder hacer un juicio que esté alejado de las consignas que a veces terminan siendo huecas y terminan siendo a veces lejanas de la realidad económica y social. Vivimos en el capitalismo y en el capitalismo de Argentina que tendrá sus más y sus menos con el resto del capitalismo que domina a la gran parte del mundo, el mango también que decía María Elena Walsh, en el doble sentido de dinero y de manija decisoria, la tiene el capital, no nos gusta, a mí por lo menos no me gusta…

MC-Pero la tiene, claro

JL-La tiene, entonces no nos podemos hacer los que nos creemos que estamos viviendo en una sociedad organizada de otra manera porque no lo estamos, ni lo hemos estado en los años recientes más allá de que muchas veces las autoridades se llenaban la boca con discursos que parecían referir a otro mundo, no a este. Entonces de todas maneras si la pregunta es si vamos a tener creación de empleo, yo no tengo mucho optimismo inmediato, yo pensaba que a esta altura del partido íbamos a estar avizorando la salida de esta situación problemática y lo que estoy percibiendo con dificultades por las razones que mencionaba antes de ausencia de información completa, disponible, certera, oficial, y por lo tanto ni creí que en la gestión anterior se estuvieran haciendo todas las cosas bien, ni tengo la verdad razones para considerar a priori que todo lo que vaya a hacer este gobierno sea malo, que es lo que muchas veces mis colegas cercanos tienden a sugerirme, y me parece que si lo que queremos ver es cómo llegamos y por lo tanto cuáles son los problemas y por lo tanto cómo podemos salir más allá de cómo querríamos que se saliese, entonces digo; cuando el año pasado a mí por lo menos me preguntaban y yo contestaba, creía que estaba contestando la realidad, que el año 2016 iba a ser un año duro, especialmente en la primera mitad, no era una frase, era una realidad, estamos en ese momento. Uno tiende en el análisis económico o en el análisis sociológico o en el político, ni hablemos periodísticamente a querer por un lado las cosas blancas o negras y además si el problema lo tengo hoy que lo pueda ver resuelto ayer.

MC-Javier, muy interesante, muchísimas gracias por este tiempo con nosotros en Radio América.

JL-Será un gusto y perdón por la lata.

MC-Siempre muy interesante Javier, muchas gracias.

JL-A ustedes, adiós.

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Notas de JL

Economista; abuelo de tres hermosuras: Luli, Tini y Tomi; en fútbol sigo a San Lorenzo de Almagro. Sufriente admirador de Buenos Aires.