Double severance: how effective was it after 2001 crisis?

A continuación del audio puede encontrar la desgrabación y, luego, la reproducción de la columna de Fermín Koop publicada en el Buenos Aires Herald el 8-5-16

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DESGRABACION

FK – Como le contaba en el mail, yo estoy trabajando en una nota sobre los proyectos de ley anti-despido y doble indemnización y la idea era charlar un ratito sobre esto mismo y retrotraerlo un poco al 2002 también… En primer lugar preguntarle qué le parece así como idea para frenar el desempleo, efectiva, no efectiva, cómo lo ve.

JL – A ver, yo creo que es una propuesta muy bien intencionada pero probablemente no bien orientada. A mí me da la impresión que si de lo que se trata efectivamente es de proteger el empleo, en la misma norma del 2002 que se usó entonces y más todavía en el 2008-2009, los programas Repro me parece que mostraron una efectividad clara respecto de una intervención estatal dirigida a proteger a los trabajadores potencialmente en riesgo de quedarse sin trabajo. La otra cosa es otro instrumento del que se habló en estos días, no sé si se avanzó, que es actualizar el atrasadísimo nivel del subsidio por desempleo que hace… yo no me acuerdo pero creo que cuando subió el presidente Kirchner, subió el nivel que tiene a hoy de…

FK – Sí, creo que viene de ese momento me parece.

JL –Exactamente. Y se habló en las últimas semanas de hacer un aumento significativo y de concretarse eso y estar disponible efectivamente me parece que son sistemas de protección indudablemente efectivos. Es cierto que en ambos casos corren por cuenta de las arcas públicas pero el subsidio del desempleo está constituido por un fondo que preexiste, ¿no?

FK – Sí, claro. Y estas dos herramientas estatales les parecen más útiles o más efectivas que en el caso de la doble indemnización…

JL –Sí, yo creo… A ver, la doble indemnización yo recuerdo quien luego fue viceministra de trabajo durante los doce años últimos estaba en una reunión del ´diálogo social´ que promovía la iglesia católica en el verano caliente del 2002 cuando ella propuso el tema en nombre de de la CGT. Pero efectivamente creo que funciona más como… a ver, usando una expresión que no es del campo de la teoría social como disuasivo, puede imaginar uno que tiene alguna efectividad pero efectivamente de por sí no crea ni empleo ni protege efectivamente al trabajador, sólo le da la opción de tener unos pesos extras respecto de lo que la norma vigente establece, que es la indemnización común. Por lo tanto yo tengo la impresión de que se ha hecho esta movida no necesariamente en procura de una protección efectiva, sin hablar de que en todas estas conversaciones queda afuera uno de cada tres trabajadores asalariados que están en condición precaria y que no tienen ninguna manera de ser protegidos. Esta es mi mirada general, yo creo que estamos más ante una discusión de carácter político que una discusión de carácter social protectorio, y en particular el tema… es decir, la así llamado prohibición del desempleo es de naturaleza… no quiero poner un calificativo peyorativo pero yo creo que está claro hasta para quiénes lo proponen, de que es algo escasamente sostenido en la realidad, ¿no?

FK – Sí, sí, sí

JL –Bueno, pero ese es mi punto.

FK – Digamos, considerando este escenario, mirando lo que fue en el 2002, 2002-2003-2004 cuando estaba vigente esta medida en los años en los que estuvo, efectivamente el desempleo bajó…

JL –Claro, pero yo no creo que haya nadie que sea un analista objetivo de la realidad argentina de esos años que se atreva a decir que eso ocurrió por esa norma. En realidad si no hubiera habido el enorme cambio en los precios relativos derivados de la devaluación que se produjo en los primeros meses del 2002, si no hubiera sido por la aparición de las demandas internacionales de productos primarios entre los cuales estaba nuestra propia producción de soja, si no hubiera sido por la reaparición de la pequeña y mediana empresa que volvió a tomar personal para volver a producir aquellas cosas que en los años anteriores se habían dejado de producir acá y se compraban más baratos afuera, etc., no hubiera habido un incremento del empleo y por lo tanto una disminución del desempleo, atribuir la baja del desempleo a la existencia de esa norma me parece que, por lo menos, es aventurado.

FK – Perfecto. Claro, era todo el contexto que se venía viviendo en ese momento.

JL –Pero es lo que pasa con el mercado de trabajo, el funcionamiento económico en el capitalismo uno puede imaginarse que el estado ejerza controles antimonopólicos, etc., pero en la cotidianeidad creer que una norma legal va a hacer que un empresario invierta o tome alguna decisión típicamente empresaria, me parece que está equivocado. Lo que tenemos que tratar es que la estructura impositiva sea efectivamente de carácter progresiva, que se cumpla, no es el caso de Argentina, que sea progresiva, no es el caso de la Argentina, etc., esas son cosas que están en manos de la gestión estatal indudablemente porque no hay otro que lo pueda ni deba ejercitar.-

FK – Claro

JL –Ahora, creer que se pueden tomar decisiones como si la sociedad no fuera capitalista siendo que no deja de ser capitalista, creo que tiene una dosis de fantasía importante. A mí me parece que si sirve para algo esta propuesta es para discutir las cuestiones más de fondo que nos aquejan pero no necesariamente para que cualquiera de las ideas que aparezcan reflejen a mi modesto modo de ver, un camino de resolución. Acá si no se logra con la iniciativa del gobierno nacional o la de quien se lo proponga, un modo de parar la inflación, facilitar la reactivación económica y como consecuencia de eso encontrar la chance de volver a tener una dinámica absorbedora de mano de obra importante como supimos tener en un período que fue importante entre 2002 y 2007.

FK – Claro

JL –Después esa demanda laboral ya dejó de existir. Yo publiqué hoy en un diario una nota con información que muestra una vez más, no es la primera vez que esos números andan dando vueltas, de que el dinamismo indudablemente positivo correspondió al primer período de la salida de la crisis 2001-2002, que después estuvimos en un intermedio reptando en materia de crecimiento económico y en materia de crecimiento del empleo y en los últimos años de un estancamiento con tendencia a la recesión, notables… Si uno no se da cuenta de que eso es lo que nos pasó en los años recientes y por lo tanto no nos ponemos a discutir por qué tuvimos este desempeño económico y si es que se nos ocurren mecanismos para revertirlo, entonces nos vamos a quejar, nos vamos a preocupar enormemente por la situación económica y social tan desfavorable para la gente de trabajo pero no vamos a resolver la cuestión. Eso es lo que…

FK – Sí, sí…

JL –Sinceramente creo, ¿no?

FK – El mercado laboral hoy cómo lo ve, porque desde algunos sectores se está hablando de una severa crisis, otros lo ven más gradual, ¿usted cómo lo ve?

JL –Lo veo como que no lo podemos ver. El gran problema, me parece a mí, para alguien que hace nueve años viene enojándose con la decisión oficial de entonces y que perduró a lo largo de este tiempo de destruir las estadísticas en Argentina, incluyendo en los últimos años las que responden a la información socio-laboral, cosa que dicen las autoridades actuales del INDEC que se están ocupando pero que todavía no tenemos ninguna información basada en la encuesta de hogares, entonces lo que puedo decir es lo que mi olfato o el olfato de otro sugiera. Pero a mí me gustaba habitualmente tratar de trabajar con información, aún la información dudosa como la que teníamos en los últimos años pero ahora ni siquiera tenemos dudosa. Entonces a mí me preocupó mucho cuando apareció en los diarios y en los medios, en la radio, en la televisión la información basada en un informe de una consultora privada que aludía en marzo a que en el verano hasta ese momento se habrían perdido unos cien mil puestos de trabajo, y diversos intentos por acceder a los documentos para ver qué contenían, en qué se basaban, etc., probablemente mi propia incapacidad me impidió llegar hasta el documento pero sin embargo la idea de esa cuantía y de esa gravedad y de esa seriedad circuló por todos lados como si fueran verdades y la verdad es que uno no tiene posibilidades, yo no tengo posibilidad ni de aseverar ni de refutar ese dato excepto algunas cosas marginales. En ese dato aparecía con la vieja expresión del fifty-fifty pero aplicada a otra cosa, decía que la mitad era pérdida de puestos de trabajo estatales y la otra mitad pérdida de puestos privados y en los segundos, el 70% correspondía a la construcción. De todo lo que yo he visto, esa parte es la única visualizable, unos treinta y tantos mil puestos de trabajo perdidos en los registros oficiales de la rama de la construcción entre diciembre y enero, de lo demás está bastante complicada la posibilidad de ratificar esa cuantificación, porque usted fíjese que se hablaba de cincuenta mil en el sector estatal cuando las autoridades máximas de ATE en ese mismo momento hablaban de veinte mil sin posibilidad de dar una lista detallada de dónde estaban constituidos esos veinte mil, excepto que ocho de esos veinte correspondían según ATE al estado nacional, y los otros doce mil distribuidos a lo largo de las veinticuatro provincias y municipios sin poder saberse cuál municipio podía estar involucrado también. Con lo cual digo que la cifra tenía alguna parte que a uno le parecía perfectamente factible y otras partes de extrema labilidad.

FK – Sí, sí, sí.-

JL –Entonces yo me puse a hacer unos ejercicios con algo que no había trabajado antes que era la información del SIPA, del registro que AFIP genera y ANSES procesa sobre el empleo asalariado registrado, dan estas cosas que yo menciono en cuanto a la construcción y una variación casi imperceptible en los últimos meses hasta febrero incluido, con lo cual digo que la situación es delicada, soy consciente que en esa información no hay ninguna posibilidad de saber qué ocurre con el empleo asalariado precario, mal llamado en negro, o informal y tampoco no hay ninguna, en esa información, que es la disponible, tampoco se sabe qué pasa con los monotributistas, cuentapropistas, etc., que aportan y que pueden haber estado afectados en este período.

FK – Lógico

JL –Con lo cual digo que del único pedacito que tengo posibilidad de ver algo que sea de largo aliento, con lo cual yo lo pueda comparar para atrás, porque si alguien viene y me dice; acabo de hacer un relevamiento… pero lo hacés todos los años? No, lo hice solo ahora… Y mucho yo no me puedo fiar de eso.

FK – Claro

JL –Por más que sea presuntamente hecho con muy buena calidad y con muy buena intensión y con muy bueno todo pero si no tengo la posibilidad de mirar en una secuencia temporal, cómo hago para cotejar ¿no? Pero bueno, con lo cual no le puedo contestar la pregunta… pero yo prefiero decir eso y no agarrar la guitarra y versear, ¿no?

FK – Me parece mejor; entonces,  en el ámbito de la construcción lo ve un poco más complicado…

JL –Y sí, sin duda, pero además diversos indicios muestran de que no es algo de este verano ¿no? Digamos, toda la actividad de la construcción y del sector inmobiliario en los últimos cuatro estuvieron duramente afectados pero además parece ser que lo que se rumorea en materia de suspensión de la operatoria de las grandes obras de construcción a lo largo del país parecen tener contracara, es decir evidencia en este descenso que viene no sólo en diciembre y enero que fue fuerte, pero en los meses previos, en el trimestre previo ya se notaba aunque con un sentido negativo, de disminución pero de menor cuantía al menos en el registro este del SIPA.  Si uno le agrega esto las grandes notas periodísticas sobre conflictos en la Patagonia por la paralización de obras, etc., pareciera ser de que tienen asidero esas caídas en los datos del registro oficial, pero hasta ahí yo puedo decir que no tengo otra fuente y sería poco importante que yo no tenga la fuente. Lo que me parece percibir es que hay apreciaciones llamativamente imprecisas respecto de esto que de corroborarse es extremadamente grave, que es la situación de desempleo. Yo no sé cuál es la razón pero ayer mismo escuché en la radio a un parlamentario decir que hay una sensación de desempleo. No me parece que sea el modo de poder sostener la defensa de una, en ese caso era en términos de expresar la postura a favor de la norma que se aprobó en el senado, en cambio yo creo que hay dos puntos que sí son expresión de una situación singularmente preocupante pero que no se refieren al desempleo sino en materia de empleo a las suspensiones. Yo creo que las suspensiones es algo de lo que no hay registros pero me parece que por distintas lecturas que uno puede hacer a afirmaciones de dirigentes sindicales, pareciera ser que lo que más estaría reproduciendo en distintos lugares son sistemas de suspensión de trabajadores antes que de despidos de trabajadores, lo cual para el trabajador suspendido es habitualmente no igual pero bastante próxima a la preocupación que le genera, en primer lugar por lo inmediato pero en segundo lugar porque le alerta sobre la posibilidad de que esa suspensión se torne en algo peor.

FK – Claro, claro…

JL – Pero… déjeme terminar una cosita. Por sobre eso yo lo que sí creo es que lo que está pegando enormemente en contra del sector del trabajo es sin lugar a dudas el tema inflacionario en un contexto que no soy yo el que lo descubre, en que todos estos aumentos se empezaron a producir antes que se empiecen a hacer los ajustes por las paritarias que se empezaron a discutir hace un par de meses y que están todavía en la mitad del camino. Yo creo que el tema de las suspensiones en materia de los puestos de trabajo y el tema genérico para los asalariados tanto protegidos como desprotegidos derivado del tema del aumento de los precios, esos sí que son indudablemente problemas altamente preocupante para el sector del trabajo, que sin duda esta norma que está dando lugar a tanto titular en los diarios me parece que le pasa por el costado ¿no?

FK – Claro, seguro. Se habló también en estos proyectos de la posibilidad, la necesidad de parte de algunos colegas suyos usted también ha hablado sobre el tema de diferenciar el proyecto de una pyme y una empresa grande.

JL –Bueno, en los marcos de que este proyecto continúe andando, sí, yo no tengo ninguna duda. Si no se hace un tipo de diferenciación de esta naturaleza aquella pequeña y mediana empresa que efectivamente se vea compelida a prescindir de personal se le agrega una vuelta más de la soga al cuello, ¿no? Mas allá de que por un lado se argumenta habitualmente que la pequeña y mediana empresa es quien cuantitativamente genera más puestos de trabajo, nunca está totalmente definido eso porque según quien quiere y para qué hacer el análisis pone el umbral un poco más arriba, un poco más abajo y siempre logra tener razón para mostrar el resultado que le parece mejor. Pero digo; fuera de eso no hay ninguna duda que también la pequeña y mediana empresa por razones que en este momento podemos prescindir pero que son importantes, termina siendo el componente empresario con mayor evidencia de ilicitud en el establecimiento de vínculo con el sector asalariado. Entonces yo estaba hablando recién del pequeño y mediano empresario que tenga trabajadores en blanco porque si lo que tiene es trabajadores no registrados termina pudiendo desprenderse de su fuerza laboral sin estar obligado a dar ni siquiera un mes de indemnización por año de antigüedad, que es lo que establece la norma actual, ¿no? Pero bueno, lo que pasa es que si… creo que los propulsores de la ley no sé por qué no tuvieron el cuidado de proponer alguna medida en ese sentido pero lo que debe pasar, me imagino yo, es mera elucubración, que una vez que se dieron cuenta también se dieron cuenta que para ponerse de acuerdo en el senado y diputados en cuál es el punto de corte, les iba a llevar mucho tiempo y parece ser que la consigna fuese resolución inmediata de la sanción, y por eso… entiendo yo que es por eso que se han negado hasta donde yo entendí, absolutamente a poner ese punto en consideración, ¿no?

FK – Sí, ¿la del 2002 contemplaba algo de esto?

JL –Mientras estaba hablando con usted estaba pensando exactamente eso y en la memoria no lo tengo y no tengo en mano el material. Yo tengo entendido de que algo de eso había pero no lo puedo asegurar así que prefiero decir que no me acuerdo.

FK – No hay problema, lo voy a buscar. Perfecto. Bueno, de mi parte nada más. Le agradezco por el tiempo, por la consulta.

JL –Bueno, si saca algo y me menciona, me encantaría que me mande el link si es que puedo…-

FK – Sí, sí, este fin de semana estaremos hablando con el diario, así que yo le envío el link el día que sale publicado.

JL –Excelente, le agradezco.

FK – Muchas gracias.

JL –No, a usted, hasta pronto, adiós.

Experts consider the impact of trying to limit dismissals by law

Sunday, May 8, 2016

Double severance: how effective was it after 2001 crisis?

Double severance was first implemented in the first quarter of 2002 and lasted until the third quarter of 2007 (both pink). In between, the severance was reduced to 150 percent in the first quarter of 2005.
By Fermín Koop
Herald Staff

Opposition seeks to reinstate previously-used measure to avoid more layoffs

Despite the national government’s staunch rejection, opposition parties are seeking to rapidly move forward with a so-called “anti-layoffs” bill as a way to save jobs amid an economic recession — an initiative already implemented between 2002 and 2007 in Argentina after the political and economic crisis.

The Senate has approved a draft that stipulates double severance payments for private and state employees in the case of layoffs over a 180-day period from the day of its passing. At the same time, if a worker is fired without cause, he or she will be entitled to ask the Labour Ministry to return them to their jobs.

The bill follows the same characteristics of the so-called 2002 “economic emergency” law, which suspended layoffs without cause for 180 days starting on January 6 and implemented a double severance. Nevertheless, the deadline was then extended until 2007 but reducing the amount of the severance, first to 180 percent 2004 and then to 150 percent in 2005.

It was an extraordinary measure after a 300 percent devaluation of the peso, that led to a 100 percent increase in prices during the first months of 2002. Purchasing power and consumption dropped, leading to growing unemployment — which for example reached 21.5 percent in May 2002.

The number of registered private workers rose from 3.5 million in 2002 to 5.6 million in 2007, a 60 percent increase. Analyzed by quarters, unemployment continued to grow until the third quarter of 2002 but then the trend reversed uninterruptedly.

But the growing employment can’t be isolated from other economic factors, experts agree. For example, the country’s GDP rose more than eight percent between 2003 and 2007.

“No objective analyst can say unemployment dropped just because of the measure. Other factors were also a factor such as the growing prices of commodities, the country’s economic recovery and the increasing labour demand by small- and medium-sized companies,” Javier Lindenboim, an economist specialized in labour and head of the UBA Employment, Population and Development Center (CEPED), told the Herald.

“The double severance payment acts as a deterrent for unemployment. But it doesn’t create jobs or protect workers, it only gives them some extra pesos,” he added.

Leaving aside the other economic factors, economists Hernán Ruffo, Lucas Ronconi and Martín González Rosada analyzed the effects of the measure by itself and concluded it reduced the length of unemployment for workers looking for informal jobs, while increasing the length for those going from unemployment to registered or freelance jobs.

Workers reached by the double severance had 30 percent less chances of being sacked back then, the three economists said.

“Employment was set to grow, with or without double severance,” Plan Fenix economist Ariel Setton told the Herald. “Argentina had fallen into a pit back then, leading to growing unemployment and poverty. It’s far from the current economic scenario.”

The measure ended in September 2007 through a decree signed by late president Néstor Kirchner, who considered the objective of the law had been fulfilled. Back then, unemployment had dropped below two digits to 8.5 percent.

“In 2002, the priority was to stop the bleeding that led to the unemployment being close 25 percent. When the measure was first applied, Argentina had already started to grow. Claiming that the double severance increased employment doesn’t have any logic. In the best case scenario, it can mitigate the fall,” Eduardo Levy Yeyati, head of the Elypsis consultancy and university professor, told the Herald.

Same project, different scenario

Experts agreed the economic scenario is entirely different from the last time the measure was implemented, with many claiming it wouldn’t be necessary to do it all over again. Other initiatives could be implemented instead such as increasing the unemployment insurance, frozen at 300 pesos for the last 10 years.

“Argentina isn’t facing an employment crisis. In fact, employment has been on the rise. The measure was implemented in 2002 amid an economic crisis. Doing the same in an stable economy isn’t necessary and is a bad sign,” González Rosada, economist at the Di Tella University, told the Herald.

There are no official figures of the current level of unemployment as the INDEC statistics bureau stopped reporting labour data last year. On its last report for 2015 second quarter, INDEC said unemployment was at 5.9 percent — 1.6 percent lower than the same period last year and the lowest figure of the last 28 years.

The national government recently reported 3,219 jobs were created between December and February based on data from the Labour Ministry, a figure under scrutiny considering 11,000 state workers were laid off. On the other hand, CTA union said 68,000 jobs were lost and the CEPA economists centre said the figure actually reaches 141,000 layoffs.

“Increasing the layoff costs reduces both the destruction and creation of employment,” Levy Yeyati said. “It could be an useful measure to stop the layoffs at the expense of employers. But if creating jobs is the real objective, the best option would be reducing labour taxes.”

The draft that stipulates the double severance was sent last week to the Lower House, which already started discussions about it. Nevertheless, it could take some time before it turns into a law as some parties are asking for changes in order to provide benefits for the small- and medium-sized businesses sector. If that’s the case, the bill will have to go through the Senate again.

Approximately 70 percent of all employment in Argentina is attributable to the small- and medium-sized sector.

“The bill doesn’t set any differences between large and small- and medium-sized companies. It’s not the same applying the measure to a small auto parts firm already affected by the hike on public utilities than to Techint,” Matias Carugati, chief economist at Management and Fit consultancy, told the Herald. “Small firms could end up closing their doors because of the initiative.”

Different plans

While questioning the bill, the national government set the eye on alternative initiatives to boost employment, rejecting the claim of an employment crisis.

President Mauricio Macri sent a bill to Congress to grant companies tax breaks when hiring 18 to 24 year-old workers, seeking to encourage them to hire young people. At the same time, the government will seek to increase the unemployment insurance to 3,000 pesos a month as well as the minimum wage, which would be raised 30 percent.

“If the goal is to create new jobs, you have to encourage companies to do so by, for example, not forcing them to pay employer contributions of new employees during a year,” Fausto Spotorno, economist and director of the Economic Studies Centre at the Orlando Ferreres consultancy, told the Herald. “Trying to freeze layoffs actually leads to more layoffs.”

@ferminkoop

 

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Notas de JL

Economista; abuelo de tres hermosuras: Luli, Tini y Tomi; en fútbol sigo a San Lorenzo de Almagro. Sufriente admirador de Buenos Aires.