Empleo y salarios, datos y previsiones

Entrevista de Juan F Rinaldi para LA NUEVA PROVINCIA, 24-4-2017

http://

DESGRABACION

JL – ¿Ahora mismo?

FR -Sí, sí, así hablamos por…

JL –Perfecto.

FR -Bueno, Javier, la primera pregunta. Tengo algunas columnas suyas frente a mí y el dato del ministerio de trabajo, que habla de un aumento en la cantidad, enero contra enero me refiero, alrededor de ochenta y seis mil trabajadores, quería ver un poquito cómo era eso porque una de las cosas que suenan es que hubo un aumento muy fuerte en el monotributo y quería ver, bueno, a qué puede obedecer eso…

JL –Bueno, es difícil porque los datos desagregados no se disponen pero lo que resulta interesante es que reproducen lo acontecido en algunos de los años precedentes, por lo tanto es difícil asociarlo exclusivamente a circunstancias del año último solamente. Hay dos tipos de monotributo, está el monotributo – comillas – normal y el monotributo llamado social. Este último pudo haber estado el año pasado vinculado con el hecho de la ampliación de los beneficios de la asignación universal a la gente que precisamente no tenia cobertura hasta entonces. Pero insisto, no hay publicado y/o por lo menos no están disponibles para el público, las informaciones detalladas de cuál es el contenido de cada una de esas categorías ¿no?

FR -Sí, ¿y no puede ser que por allí esté pasando que algún empleado asalariado se retira a hacerse monotributista para ahorrarse la empresa la carga social?

JL –Bueno, como poder, puede ser efectivamente pero digamos que es una hipótesis que no se puede rechazar pero que es muy difícil…

FR -Comprobar.

JL –De comprobar porque digamos que eso puede llegar a ocurrir en algún núcleo de empresas de escaso tamaño, no me lo puedo imaginar en las más grandes porque la complejidad de hacer ese procedimiento es posible que resulte más enredado que lo que puede circunstancialmente ahorrar porque es de imaginar que eso no lo pueden mantener demasiado tiempo por las características mismas de los monotributistas ¿no? Digamos, de las exigencias legales para los monotributistas.

FR -Javier, ¿quienes impulsaron más puestos nuevos de trabajo, las empresas más grandes o las empresas más chicas?

JL –Es una buena pregunta, se la debo, no tengo aquí la información y no quisiera equivocarme. El dato lo proporciona el ministerio y por eso me apena no tener abierto…

FR -No hay problema, no hay problema…

JL –El archivo para respondérselo en este momento, si usted quiere se lo averiguo para otro momento y se lo mando por mail pero no tengo en la memoria exactamente si hay un sesgo dirigido para algunos de los tamaños.

FR -Javier, y el numero…

JL –Perdón, perdón. Estamos hablando de cosas distintas. De esto último se refiere solo a los asalariados del sector privado.

FR -Claro, claro, sí.

JL –Para los cuales está la información del tamaño de la unidad económica, obviamente están además las otras categorías que son asalariados estatales, asalariados en los hogares o servicio doméstico, autónomos y los dos tipos de monotributistas de que hablábamos recién, de ninguna de estas otras cinco hay información por la naturaleza de las unidades económicas de las que se trata, por supuesto.

FR -Está bien Javier. Le preguntaba, si vamos a la columna de asalariados privados…

JL –Sí…

FR – Cinco mil empleos menos, ¿le llama la atención la caída, le parece muy importante?

JL –Es importante. Digamos, en los últimos años salvo en el año 2014 del período del que se tiene registro, los asalariados registrados, la publicación se dispone desde 2009 para acá, para el conjunto de las categorías, para las seis de las que hablamos se disponen desde el 2012 para acá, no es que no existan datos pero no están publicados, por lo tanto para el período en el que hay información está caída dentro de los asalariados privados en esta cuantía, no había ocurrido nunca, sí había pasado por lo menos un par de años, 2014 y creo que en el 2009, que en la primera mitad del año hubo caídas importantes, por otro lado si usted mira la… si dibuja la dotación de asalariados privados mes a mes en cada uno de los años y la pone frente a sí va a ver que en la primera mitad del año… en casi todos los años, una tendencia a la declinación y en la segunda mitad a la recuperación. Eso también se dio en el 2016 pero lo que pasa es que en la primera parte del año la caída ha sido de tal magnitud, arriba de cien mil puestos de trabajo asalariados del sector privado registrado menos, en seis meses más o menos, pese a que en la segunda mitad hubo una recuperación significativa y no alcanzó a cubrirlo plenamente y por eso quedó este saldo neto negativo de veintitantos mil.

FR -Y eso sería un problema ¿no? porque digamos, ese sector o esa columna sería la generación del empleo “genuino”…

JL – Sí, la genuinidad efectivamente uno tiende a ubicarla en ese componente, por otro lado no hay que olvidar que de los doce millones de personas ocupadas registradas, la mitad son estos asalariados, de los otros no podemos hacer abstracción, les podemos poner otros calificativos pero digamos que son un componente importante de la fuerza laboral en la Argentina, pero no hay duda que si uno piensa en la dinámica del ciclo económico tiende, con buenas razones, a vincularlo al sector privado productivo y ese sector es el que, como es obvio, no termina de arrancar, por lo menos debido a un par de razones más o menos conocidas. La actividad industrial en los 90 y en los 2000 estuvo fuertemente liderada, su dinamismo, por el sector automotriz y en ambos períodos, fue lo mismo y en ambos períodos la explicación del dinamismo del sector automotriz tuvo mucho que ver con la demanda proveniente de Brasil. Esta demanda en los últimos dos años fue afectada fuertemente y Brasil, como todos sabemos, no se recupera en modo alguno, por lo tanto ese es uno de los elementos y efectivamente, si uno mira la industria manufacturera, es una de las que está explicando mayormente esta disminución de la que hablamos, la otra es la construcción, en donde la falta de evidencia de que la inversión estatal en infraestructura se haya recompuesto, uno la ve en esta rama, donde hubo también una recuperación significativa pero más que insuficiente, para el descenso que empezó ya por la primavera del 2015, entre septiembre y octubre empezaron las caídas en la construcción, mucho antes que en el resto

FR -O sea que a menos que haya inversión este sector va a ser difícil que se recupere

JL –Claro, la inversión productiva en el sector privado es la gran ausente y los anuncios oficiales sobre la recuperación de la inversión pública, que es lo que tiene mucho que ver con la actividad en la construcción extrañamente, diría yo para la información que manejo, todavía no se ha hecho presente aunque sigue anunciándose todos los meses que se abren licitaciones en diversos puntos del país pero todavía en materia de empleo eso no se ha apreciado.

FR -Le hago una pregunta volcada al tema del ciclo económico y del empleo asalariado privado. Se está hablando de reflotar esta vieja idea de bajar cargas patronales. ¿puede ser un elemento para generar el empleo…?

JL –A ver, una parte de la literatura afirma que sí, la experiencia en Argentina afirma que no. En los 90 eso es lo que se hizo y fue uno de los períodos en que más dificultades hubo en el mercado de trabajo del sector asalariado del sector privado

FR -Sí.

JL –Digamos, en aquel período hubo descenso especialmente en la industria y también en la construcción de los asalariados protegidos y en la industria también de los desprotegidos y en el resto de la economía subieron los desprotegidos o precarios o en negro, ese fue el panorama, sintetizando mucho, de los 90…

FR -De los 90…

JL –Sí, y en los 2000 que se revirtió la cosa y hubo crecimiento absoluto del empleo y predominantemente de empleo protegido, eso ocurrió en los primeros años de la salida de la crisis, luego hubo un lapso de estancamiento y, como usted decía, en los últimos años el empleo privado asalariado protegido prácticamente estuvo estancado, tan estancado que con el cambio de gobierno y el cambio de políticas, se terminó de aflojar sus escasos sustentos y estamos en la situación que describíamos al principio, pero si usted quiere imaginarse que eso va a ser el factor para que los empresarios que todavía guardan sus dineros y no invierten se decidan a hacerlo por el cambio de legislación, hay que tirar la moneda al aire y apostar, pero yo diría que con la experiencia que tenemos en Argentina y también fuera del país, parece ser que ese no es el mecanismo. El mecanismo es que el empresariado en Argentina deje de estar esperando las ayudas estales y se decida a hacer lo que hacen los capitalistas en general en el mundo que es decidirse a invertir, arriesgarse, etc… Eso está en veremos para el empresariado argentino, se diga lo que se diga, es ese el diagnóstico que yo hago ¿no?

FR -Javier, la última. Mucho se ha hablado de Cambiemos como un espacio de reducción del empleo público, sin embargo la serie habla de un aumento del empleo público, ¿qué opinión tiene usted de todo eso?

JL –Bueno, que las afirmaciones a veces debieran estar sostenidas en la información y no sólo en las creencias. Es cierto que los líderes de Cambiemos o yo diría especialmente del Pro, uno tiene elementos para pensar que son proclives a diagnosticar que hay un exceso relativo de gastos del sector estatal y/o del empleo en ese mismo sector. Eso es conocido, no voy a descubrir la pólvora, sin embargo creo que la gestión estatal les ha mostrado al inicio mismo que hay algunas de las apreciaciones anteriores que no tienen andamiento práctico y así fue que en el primer semestre del año se decidieron algunas medidas de ampliación del gasto estatal como por ejemplo la ampliación de la asignación universal por hijo o el lanzamiento del programa de reparación histórica para los jubilados, o finalmente después de una década de negativa del gobierno anterior, a hacer los arreglos necesarios para que el sector trabajo no cargue con una parte tan grande del impuesto a las ganancias. Todos estos son por falta de ingreso o por gasto efectivo, mayor déficit fiscal, mayor gasto estatal, por lo tanto las presunciones o afirmaciones antes de la asunción de este gobierno de qué era lo que iba a hacer en esta materia, se dieron de bruces contra esta realidad, sea cual sea la voluntad o el deseo de los propios gobernantes, yo no estoy juzgando cuál es su deseo, estoy mirando lo que han hecho y lo que han hecho es esto y me imagino que lo han hecho por razones de naturaleza social y política, no porque vaya en la línea de sus creencias económicas…

FR -Y aprovecho para preguntarle, ¿es cierto que hay tantos…empleados públicos en Argentina o es un mito?

JL –Bueno, las cifras que finalmente el año pasado empezaron a ver la luz por informes sucesivos del ministerio de trabajo hablan de más o menos tres millones y medio en todos los niveles ¿no? el estado nacional más o menos setecientos mil y el resto entre los niveles provincial y municipal, de lo cual siempre hay muy poca y fragmentada información pero lo que ellos han llegado a reunir en las publicaciones creo que son tres millones doscientos y en las estimaciones hay un poco más, tres millones y medio que es más o menos lo que FIEL había calculado, que en sí mismo el número, un número suelto en estas cosas no dice demasiado, lo dice si uno piensa que a comienzos del siglo XXI teníamos más o menos dos millones doscientos, una cosa por el estilo, lo cual habla de un incremento de un 50% más que es un ritmo significativo para lo que ha sido el conjunto de las variables económicas o sociales. Pero yo creo que esto uno lo debiera, para apreciar si es mucho o es poco, habría que pensarlo al revés. Es decir cuáles son las necesidades que deben ser cubiertas o atendidas por la gestión estatal ¿no? La educación, la justifica, la seguridad, lo que fuere, y eso el estado argentino en sus distintas jurisdicciones las está prestando satisfactoriamente o no, yo creo que es obvio que no es satisfactorio y también creo que es obvio que eso no se resuelve solamente con una mayor dotación de personas sino con una organización más eficiente. Pero yo ni rechazaría a priori por excesivo el número ni diría a priori que hay que achicarlo sino que creo que debiera entrar este aspecto en una de las tantas discusiones que los argentinos nos debemos de hacia dónde tenemos que apuntar y ahí veremos si necesitamos un poco más o un poco menos o, como dirían los funcionarios estatales en distintos niveles, si están siendo retribuidos más o menos satisfactoriamente.

FR -Bueno Javier, muchas gracias por la charla. Paseme un mail y después yo le mando el audio

JL –Bueno…Gracias

 

Share

Notas de JL

Economista; abuelo de tres hermosuras: Luli, Tini y Tomi; en fútbol sigo a San Lorenzo de Almagro. Sufriente admirador de Buenos Aires.