Sobre la medición de la realidad socioeconómica

Reportaje de Carola Nuñez, Sofía Rojo en Buenas y santas, El Eco de Tandil, Fm 104.1

DESGRABACION

 

– … 3 de la tarde, 27 minutos, 10,4 la temperatura en la ciudad. Año legislativo 2017 sin muchas novedades hasta el momento, sólo una confirmación hasta ahora de que a las PASO va Florencio Randazzo por el PJ, en el resto de las fuerzas a nivel nacional y provincial hay muy poco pero todas las fuerzas políticas en lo que están viendo son las demandas, que es lo que más está preocupando por estas horas y en eso aparentemente centraría cada uno sus campañas pero lo más importante es que a partir de las demandas, es que se resuelvan y no mas allá de eso. Y la economía va a ser uno de los puntos a tener en cuenta a la hora de elegir uno de los candidatos para estas legislativas en 2017. Cómo estamos, en qué situación estamos, el tema de las mediciones también, cuestiones que reflejan las estadísticas oficiales del INDEC, ¿es realmente lo que pasa en las góndolas? Vamos a hablar con el especialista, economista Javier Lindenboim para que también nos ayude a pensar sobre estos temas. Javier, buenas tardes, Sofía y Carola en la radio Eco Medios de Tandil.

JL – ¿Qué tal, cómo andan ustedes?

– Bien, muy bien. Bueno Javier, en principio cómo estamos, qué es lo que ve, qué analiza…

JL – Mi mirada creo que no discrepa de la que tenemos la mayoría de los ciudadanos en el sentido de estar ansiosos por verificar que sean ciertas las miradas optimistas que nos vienen del gobierno, por un lado, y por otro lado ansiando que no sean ciertas las miradas extremadamente dramáticas que algunos actores tienden a proponernos, como suele pasar – creo yo – la descripción más certera de la realidad debe estar en algún punto intermedio difícil de ubicar pero el intento vale, para lo cual ustedes mencionaban en la presentación el tema de la medición y es un componente indudablemente importante. Bueno, tomé el desafío pero no sé si ustedes quieren que…

– Sí, porque en realidad es un poco también lo que usted decía porque tenemos estos análisis o estas miradas optimistas por parte del gobierno, por el lado de la oposición todo lo contario, no hay una cuestión así en el medio que diga que puede haber algo entre las dos posiciones pero la pregunta es cómo transitamos en el medio, ¿no? esta situación…

JL – Claro, en el mientras tanto.

– Cómo se vive el día a día…

JL – Para lo cual, efectivamente, juntando las dos preocupaciones, la de medición y la de descripción de la realidad. Yo creo que un punto inicial es indudablemente empezar por tener un escenario consensuado y al cual le demos un alto grado de credibilidad. Yo creo que ese es el punto de partida. Hasta hace un tiempo atrás, un año y medio atrás, había como una verdad aceptada que la información oficial no era creíble y cada uno de los opinantes aportaba su apreciación y entonces se armaba totalmente un diálogo de sordos porque nadie atendía a lo decía el otro. Creo que por lo menos hay algo nuevo y es que el Instituto Nacional de Estadística y Censo, según mi punto de vista, ha recuperado su capacidad para reconstruir el sistema estadístico, no estoy diciendo que ya sea una tarea cumplida, creo que estamos en esa dirección y eso es un punto importante. Fíjense que el mes anterior cuando algunas consultoras o estimaciones de otro tipo daban un aumento de precios de cierto valor, el INDEC salió diciendo que el IPC para el área metropolitana de Buenos Aires era un poco mayor, es decir algo que estábamos totalmente desacostumbrados. Creo que es una buena pista, no que el índice sea alto sino que podamos…

– Tener números reales, concretos…

JL – Exactamente, ese es el punto – me parece a mí – importante y es en ese sentido que algunos hemos pensado en cuál puede ser la lógica por la cual todavía hoy aquellos grupos de consultoras y representantes parlamentarios que hace varios años se juntaron para tratar de sortear la mentira oficial, que a través del INDEC se daba, para qué es que todavía eso sigue funcionando. Yo creo honestamente con el mayor de los respetos y con el mayor de los aprecios para mucha de la gente que está involucrada, yo no le veo sentido…

– ¿Usted habla del índice congreso, el famoso índice congreso?

JL – Exactamente, me refería a eso, tal cual, porque no es que no deba nadie dar su propio punto de vista pero que lo proporcione aquel que tiene un mecanismo de estimación que lo considere superador del mecanismo del organismo oficial; de lo contrario, apostemos a hacer una adecuada interpretación del numero oficial o denunciemos si el número oficial creemos que no está siendo bien calculado, porque si no seguimos en el mundo de que todo vale y en el mundo de que todo vale y cada uno dice algo con derecho a ser creído y nadie cree a nada y nadie escucha a nadie, yo creo que en Argentina lo que necesitamos es superar esa etapa para poder empezar a construir otra cosa, esa es mi honesto punto de vista.

– Javier, ¿y cree que la economía va a ser uno de los puntos decisivos a la hora de la elección ahora de octubre o la general?, ¿como ciudadanos va a pesar en nuestra elección?

JL – Yo creo que va a pesar pero hay que ver si de manera directa porque yo no soy tan optimista de que acá, los próximos meses, estemos en un vergel, no lo creo. Creo que es posible pensar que estamos repuntando pero no mucho más que eso y con mucha más lentitud que lo que todos quisiéramos, pero es probable que influya más por el lado de las expectativas que por el lado de las realidades. Creo que hay dos tipos de expectativas que pueden estar actuando, las expectativas de aquellos que pese a todas las dificultades miran el horizonte con optimismo y quienes miran el horizonte con una negrura total, que es reproducir lo que decíamos hace un rato pero en términos de la mirada política…

– La famosa polarización que dicen ahora ¿no?

JL – Sí, pero la polarización en términos de esto, de la mirada más estructural pero es probable o a lo mejor es mi deseo, que se pueda vencer a la polarización teniendo en mente que hay alternativas para mirar el horizonte, pero la clave es si va a predominar una mirada optimista o una mirada pesimista, en función de eso creo que yo que la ciudadanía puede ser que encuentre opciones en distintos lugares. Yo no soy analista político, no me voy a meter en ese terreno pero me parece que la clave pasa por allí, yo creo que si uno tiene un poco el oído abierto en las conversación cotidianas, saliendo del círculo en el que cada uno pueda estar más metido, encuentra este fuerte deseo pero esta fuerte expectativa. Yo no sé si esto es así, es mi presunción de que así sea porque los análisis desde el punto de vista de lo que nos dicen los encuestadores, etc., aquí y en el mundo tienen un signo de interrogación tan grande como el de los economistas, dentro de lo que yo me incluyo pero creo que va a ser una situación, se va a dar en la elección una cuestión en la que lo económico sin duda va a estar influyendo pero más como trasfondo que como evidencia inmediata, eso es lo que me parece.

– Está claro, y Javier cómo hemos resistido tanto tiempo con esto de que en materia económica hablando, que siempre estamos que salimos, que volvemos a caer, que salimos, que volvemos a caer que siempre crece el país, después hay crisis, ¿cómo se sostiene esto? Hemos llegado hasta acá pero si repasamos la historia es como que siempre vivimos, como que tenemos un deja vu constante…

JL – Sí, los otros días estábamos en la inauguración de un evento académico en una universidad del Gran Buenos Aires hablando exactamente de esto; mirábamos unas curvas sobre participación de los asalariados en la riqueza total y las fuertes oscilaciones nos hacían decir algo más o menos como lo que usted planteaba recién. Creo que la sociedad argentina es una sociedad bastante fuerte en cuanto a la expresión de sus contradicciones, y entonces dependiendo en cada momento de cuál de los componentes de la sociedad tiene o cree tener más capacidad de definición de los acontecimientos políticos hacia adelante, inclina un poco la balanza para un lado o para el otro, pero a veces esa inclinación no es un poco para sino que es fuertemente, la caída del salario real sobre la participación de los salarios, a mediados de los setenta fue enormemente grande o lo mismo cuando coincidente con el episodio de Malvinas, la Argentina se deterioró fuertemente desde el punto de vista económico o en el 2001-2002. Las salidas solieron ser también en la mayor parte de los casos rápidas e intensas, lo que nos pasa creo que en esta situación es que como no llegamos a una situación de estampida crítica a fines del 2015, creo que la sociedad tenía consciencia de que veníamos complicadísimos pero no había evidencia, no había la evidencia del 82 ni del 89 ni del 2001, etc., entonces estábamos como disimulándonos a nosotros mismos. Creo yo que esa expectativa favorable que me parece que persiste aun hoy en buena parte de la sociedad argentina tiene que ver con que eso impreciso que se percibía sin que nadie nos lo explicara… nota al pie; hubo mucha gente que criticó al nuevo gobierno por no haber hecho un estado de situación y una descripción más acabada de con qué se encontraban al asumir el gobierno, no se hizo, pero me parece que se expandió en la sociedad una suerte de convicción de que efectivamente estamos en una situación complicada más allá de las verborragias, verborragias teníamos muchos, yo en muchas oportunidades he sostenido que estaba muy de acuerdo con la mayor parte de las expresiones verbales del gobierno anterior que con las acciones del gobierno anterior, y en ese contexto me parece que es posible que apostemos a una construcción que no va a ser tan rimbombante, ojala, pero que confluyamos quienes miramos las cosas distinto y quienes socialmente estamos en situaciones contrapuestas, por decir algo, los empleadores y los trabajadores típicamente tendremos que encontrar la manera, además de las fuerzas políticas, de sentarnos a la mesa efectivamente a discutir hacia el futuro, si solo lo que queremos tirar del mantel nos vamos a quedar sin mantel, sin platos, sin cubiertos y sin comida, eso es lo que me parece rescatable de la posibilidad de este momento. Yo no tengo certezas, tengo la percepción de que existe esto como posibilidad. Hace poco vino un ex dirigente política de izquierda de España, Tamames, un economista, a contar o a volver a ponernos en autos sobre cómo se construyó eso que se da en llamar el pacto de la Moncloa, ¿no?…

– Sí, que tanto se habló acá que se quería convocar…

JL – Exactamente. Cada país tiene sus propias posibilidades y su propia historia, pero el sendero – a mi gusto – tendría que ser por allí. Fíjese usted, cuando la que fue luego presidenta en ese momento, en ese momento era senadora la doctora Kirchner, en 2007, en su campaña electoral entre otras cosas planteaba la necesidad de construir lo que en ese momento ella llamó un pacto social, y un pacto social más allá de la literalidad de las letras y de las palabras era esto; era sentarlos distintos a pensar cómo se hacen juntos ciertas cosas para la totalidad. Bueno, eso que obviamente no se hizo en los ocho años de su gobierno, es todavía una tarea que está adelante y es hacia ese lado al que me parece que vale la pena apostar. Si lo lograremos, yo no lo sé, ojala…

– Sí, es economista, no futurólogo ¿no?

JL – Soy economista y no futurólogo. A nosotros los economistas, como usted sabe, nos dicen que somos buenos para contar lo que pasó pero no para decir cómo van a venir las cosas, así que me caben las generales de la ley.

– Esto no es magia, uno no tiene la bola de cristal para decir qué puede pasar en ese sentido, pero sí lo que se debería, vamos a recordar que el pacto de Moncloa es esto; es juntarse las fuerzas que es lo que pasó en España y definir los temas más importantes independientemente qué partido lo iba a llevar adelante.

JL –Y que eran partidos muy diferentes, eran los heredados del franquismo, de derecha, hasta en la otra punta del partido comunista. Había toda una gama política muy variada y se sentaron y pusieron sobre la mesa sus demandas y sus ofertas porque si solo se ponen las demandas, no se va a llegar a ningún acuerdo, alguna transacción en algún punto es importante saber encontrar, que es fácil, no, fácil seguramente que no es pero si hay otra opción, yo creo que no la hay.

– Javier Lindenboim, ha sido muy amable por estos minutos con la radio del Eco multimedios en Tandil y por ayudarnos a pensar estos temas.

JL – Si lo logré, me quedo muy contento.

– Muchas gracias, un placer. Que siga bien, hasta luego. El economista Javier Lindenboim, un poco analizando…

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Notas de JL

Economista; abuelo de tres hermosuras: Luli, Tini y Tomi; en fútbol sigo a San Lorenzo de Almagro. Sufriente admirador de Buenos Aires.