El reclamo por empleo en el día de San Cayetano

Entrevista de Paula García Asuntos pendientes FM Palermo 94,7 a raíz de la marcha por San Cayetano que atraviesa la ciudad de Buenos Aires

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DESGRABACION

PG – El acto tiene que ver con lo que es el día de San Cayetano, el día en que mucha gente va a pedir trabajo, otra va a agradecer trabajo, ya desde hace unos años, en realidad, desde que asumió Mauricio Macri se hace esta marcha de los distintos grupos, organizaciones sociales pidiendo justamente trabajo para la gran cantidad que no lo tiene. Pero queremos hablar justamente con eso, de qué pasa en la Argentina con el trabajo, cuáles son por lo menos los números que se conocen respecto de la situación actual. Javier Lindenboim es director del Centro de Estudios sobre Población, Empleo y Desarrollo, el CEPED de la UBA y además es investigador del CONICET. De esto sin duda conoce y mucho. ¿Cómo le va Javier? Buenas tardes.

JL – Hola, qué tal, cómo le va.

PG – Bueno, yo hablaba con Giselle, nuestra productora, hablemos con alguien que nos pueda situar efectivamente en lo que está pasando, por un lado uno escucha los números que da el gobierno, los números económicos, por otro lado los de las organizaciones y dice; bueno, a ver, dónde estamos parados, qué está pasando con el empleo hoy en la Argentina frente a muchas fábricas que hemos visto que han cerrado, muchas Pymes que no han podido seguir adelante. ¿Dónde estamos parados Javier?

JL – La dificultad que habitualmente tiene quien quiera que le interese o se dedique a mirar las cuestiones económico-sociales, oscila por lo general entre la búsqueda de un indicador que intenta reflejar la totalidad y las observaciones que más o menos de forma personal o inmediata, cada uno de nosotros puede tener. Algo así por ejemplo ocurre con el índice de precios al consumidor, no me refiero a la fantasía que nos hacían creer durante una década inventando datos en el INDEC trucho, me refiero a que aún un buen indicador deja la sensación a cualquier persona individual que no se siente plenamente convencida, no se siente representada por ese indicador. En esto puede pasar algo parecido porque si yo le digo a usted o a uno de sus oyentes que por lo general en la economía de Argentina hay movimientos de nacimiento y desaparición de unidades económicas, nadie me va a tomar demasiado en serio cuando está convencido de que está en el medio de una situación dramática donde las bombas le caen alrededor. Y a lo mejor, lo que le pasa o lo que cree percibir que ocurre es una cosa y la realidad más general no es necesariamente idéntica. Digo todo esto porque los datos que uno puede utilizar para apreciar lo que está aconteciendo dan una idea que yo la pondría en estos términos; las dificultades en cuanto a falta de creación de oportunidades de trabajo está lejos de ser algo novedoso, así como – y usted permítame la observación – la marcha de San Cayetano tiene una historia mucho más larga que la del gobierno actual. Yo recuerdo hace justamente veinte años, la que luego fue parlamentaria, la periodista Norma Morandini me invitó a un programa para hablar del día de San Cayetano, estoy hablando a mediados de la década del noventa…

PG – No, yo lo que decía… siempre obviamente que está lo que es la manifestación a San Cayetano donde la gente va una semana antes pero esto de la manifestación hacia Plaza de Mayo, yo la verdad creo que es de los últimos años… mire que he cubierto esto durante veinte años y lo que es la marcha en sí…

JL – Claro, yo le propongo el siguiente ejercicio. La memoria de todos nosotros aunque no manejemos datos es por ejemplo que la situación ocupacional en los años 90 era realmente mucho más dura en cuanto a falta de opciones ocupacionales, en cuanto a pérdida de empleo protegido, en cuanto a crecimiento de empleo precario, etc., creo que es difícil encontrar a alguien que no coincida con una descripción que incluya estos elementos para los años 90. Y si en los años 90 no ocurrían este tipo de marchas y ocurren ahora, es difícil asociar a que la situación actual esté requiriendo esta acción tan contradictoria contra las autoridades y en realidad uno podría tener el derecho a pensar de que aquí están actuando problemas objetivamente ciertos en el mercado de trabajo con otras cuestiones, que si usted quiere yo las llamaría de política partidaria. Es un tema difícil de dilucidar especialmente porque cuando uno quiere apelar a las estadísticas en el caso de Argentina se encuentra con la dificultad de que gran parte de las estadísticas que debieron haber sido siempre las estadísticas públicas las que nos iluminasen, no fue así durante bastante tiempo. Entonces recordemos solamente, digámosle al oyente que este querido país nuestro es aquel en el cual hubo un ministro de economía que dijo que no había que calcular más la pobreza porque era estigmatizante, por lo tanto las estadísticas producidas por ese INDEC no necesariamente son de extrema utilidad, sin embargo los niveles de desocupación que dio el INDEC a partir de la reanudación de la información a mediados del año pasado que hablan de entre siete y nueve puntos porcentuales de desempleo, no es un mundo totalmente diferente de las series que veníamos teniendo antes, aún con esta duda sobre los datos precedentes. Con lo cual, lo que estoy diciendo es que si yo como interesado en los problemas económicos, sociales, en particular en el mercado de trabajo, la herramienta principal que tengo a mi disposición, no desde ahora sino históricamente, me dice que la cosa no tiene un cambio tan rotundo, me empiezo a preguntar qué significa que haya todo este movimiento que puede estar queriendo decir que la cosa es complicada, entonces el punto en el que yo me paro es de si será que se han roto los instrumentos que creíamos útiles o hay otra cuestión. Creo que la duda por lo menos está abierta y yo me daría por satisfecho si al menos dejo plantada la semillita de la duda en una parte de la audiencia. Lo segundo que me parece interesante es usar otra información, usted sabe que el Ministerio de Trabajo ofrece datos sobre volumen de empleo asalariado registrado y de sus niveles de ingresos.

PG – Sí.

JL – Y en ambas variables los datos que proporcionan indican de que no se ha creado empleo pero tampoco que se ha perdido significativamente empleo. En el caso de empleo registrado ha habido un crecimiento, excepto en la rama de la industria, en todas las demás ha crecido y los niveles medios de la remuneración de los asalariados tomando un mes con doce meses atrás en cualquier momento desde fines del año pasado para acá, hablan de que los ingresos medios se han comportado en las proximidades de – para esos mismos períodos de doce meses – de las variaciones de los precios registrados como se pueda, con el dato de la ciudad o con lo que sea.

PG – Claro.

JL – Por lo tanto creo que la información de base no da respuesta satisfactoria para decirse a uno mismo qué es lo que está pasando tan grave para que haya tanta gente en la calle.

PG – Ahora, Javier, más allá de esta marcha, uno lo que ve es que los números que se dan a conocer indicarían que no estamos tan mal y que a futuro siguiendo ese camino, la cosa se iría revirtiendo. Corríjame si estoy equivocada. Ahora, y eso quizás tiene que ver con lo que usted hablaba al principio, uno ve y se entera y escucha que hay muchos sectores que han caído su actividad y que si bien no han cerrado, venden menos y se achican. Digamos, ¿esto es muy subjetivo o…? Porque realmente a veces es como difícil encontrar esto entre lo que uno ve y percibe y lo que son los números reales de la economía… O es que esos números tardan mucho tiempo en traducirse en lo más palpable… No sé si se entiende la pregunta.

JL – Yo creo entenderla perfectamente, lo que no sé es si yo voy a poder hacer tan claramente, transmitirle mi reacción a ese respecto. Creo que estamos efectivamente transcurriendo un período de extrema complejidad en donde a diferencia de otras situaciones críticas, para poner un ejemplo y no para comparar un momento, la crisis del 2001-2002 donde parecía que todo saltó por el aire, donde ahí no había duda que todos habíamos entrado en una convulsión desenfrenada. En aquel momento, y usted perdone que haga una referencia personal, pero me sirve…

PG – Sí, sí.

JL – Yo recuerdo en una reunión de amigos, un amigo cumplía años, diciembre del 2002 y yo había empezado a recibir de macroeconomistas o de centros de investigación, etc., que en el invierno del 2002 se había revertido la tendencia y estábamos empezando una nueva etapa, 2002, cuando todos nos sentíamos realmente muy mal, y recuerdo que en esa oportunidad me animé a decir; bueno, estos datos empiezan a decir… menos bonito me dijeron de todo. Ese era el momento en el que se inició un ciclo que duró casi una década de continuo crecimiento económico pero el grueso de los que estábamos en esa ocasión ahí, seríamos unas quince-veinte personas, no lo percibíamos. Estoy queriendo decir con esto, no que yo soy un visionario, por favor, sáquenme del medio, lo que yo estoy diciendo es que hay momentos en que efectivamente resulta extremadamente complicado captar lo que en la sociedad está aconteciendo, muchas veces porque la experiencia directa y personal que nos ha tocado en suerte está en uno de los costados y no representando a la corriente general, y en algunas otras ocasiones yo no descarto que parte de aquellos que me lo están transmitiendo el relato, tienen alguna otra motivación. Usted fíjese, hace un año atrás, a principios del 2016 que no teníamos estadísticas de desocupación ni se había reinstalado el índice de precios del INDEC, había una ausencia informativa tremenda. Empezó a difundirse todos los meses un dato que supuestamente daba información sobre la pérdida de puestos de trabajo, que uno de los voceros de eso proveniente de la lectura de datos periodísticos era un sitio que se llama tendencias económicas…

PG – Sí.

JL – Llegaron a decir en los primeros cuatro meses del año pasado que se habían perdido más de doscientos veinte mil puestos de trabajo. No hay un sólo dato de ninguna fuente que tenga alguna verosimilitud que pueda corroborar aquello que se dijo con bombos y platillos en aquel momento, por lo tanto yo no excluyo que a veces uno no tiene la suficiente suerte como para tener la información más abarcadora y toma lo que tiene más cerca y a veces lo que tiene más cerca no es de buena calidad. En este caso de los temas que creo que algo tengo la posibilidad de conocer, puedo dar este ejemplo que demuestra que efectivamente no todo lo que circula es verosímil y por lo tanto uno tiene que hacer el esfuerzo de poner un tamiz un poco más severo a ese tipo de información.

PG – Javier Lindenboim, le agradecemos mucho esta charla, la verdad que ha sido un placer.

JL – Bueno, gracias, espero no haber ido para un lado demasiado distinto al esperado. Honestamente es lo que yo pienso.

PG – Es lo que queríamos, justamente escucharlo. Gracias.

JL – Adiós.

PG – Adiós.

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Notas de JL

Economista; abuelo de tres hermosuras: Luli, Tini y Tomi; en fútbol sigo a San Lorenzo de Almagro. Sufriente admirador de Buenos Aires.