¿Habrá generación de empleo?

 

Entrevista de EL ECONOMISTA para la nota aparecida el 15-9-2017

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POCO OPTIMISMO A FUTURO EN MATERIA DE EMPLEO

Los economistas creen que no habrá una abundante generación de empleo en el país

 

La mirada respecto a qué ocurrirá en adelante con la dinámica del empleo parece estar llena de incertidumbres. Algunos analistas (aunque no todos) consideran que la recuperación de la actividad encontrará un sendero de continuidad, pero tienen serias dudas respecto a que el empleo crezca en la misma proporción.

 

Los últimos años son claros en ese sentido: las variaciones de la actividad en forma de serrucho vinieron acompañadas de un empleo que no generó suficientes puestos en el sector privado. La discusión no se agota en si el Gobierno encontró la vuelta para un crecimiento definitivo, sino en cómo derramará en el empleo.

 

Costo laboral

 

El economista Federico Muñoz ve una recuperación económica que tendrá continuidad y que se podrá convertir en crecimiento. Pero no es optimista en cuanto a su creación de empleo. Consultado por El Economista, dijo: “Desde hace años tenemos una baja elasticidad empleo-producto y eso es por precios relativos. Como el empleo reacciona poco al crecimiento, vas a necesitar muchísimo crecimiento para que el empleo gane dinamismo y compense a un set de precios relativos que no es favorable. Para el 2018 no soy tan optimista en cuanto a la generación de empleo. Va a estar creciendo a un ritmo inferior al del PIB”.

 

Y explicó: “La mano de obra argentina está muy cara para los parámetros internacionales. Lo ves en comparaciones de costo laboral en Argentina contra Brasil o contra cualquiera de nuestros competidores. Y se ha encarecido mucho también contra el precio del capital. Hoy esta relación de precios claramente favorece la sustitución de mano de obra por capital”.

 

¿Crecimiento?

 

Para el investigador del Conicet ,Javier Lindemboin, hay condiciones estructurales que ponen en duda tanto la continuidad de la recuperación económica como, en consecuencia, la mejora en el empleo. El problema es macro: “No soy optimista en términos de empleo y quisiera serlo en materia de actividad, pero no veo basamentos que lo hagan sostenible. Las condiciones principales no se han modificado. Por lo tanto, mi expectativa no es demasiado optimista a futuro. Sigue siendo clave la búsqueda del equilibrio macroeconómico que garantice recuperar niveles importantes de inversión. Argentina tiene muchos más problemas que los que pueden derivarse de ajustes que podrían ser beneficiosos en materia de legislación laboral”.

 

Ahí parece haber una discusión previa a la del empleo. Lindemboin dijo a El Economista que el mercado de trabajo sólo refleja otros problemas de la economía. En ese sentido el analista del CESO, Agustín Pineau, sostuvo: “El consumo tiene una caída notable en relación con 2015 y aún es negativo respecto al año pasado. Hay que ver cómo viene el consumo para ver cómo viene el mercado de trabajo. Se ve crecimiento en pocas actividades y el resto sólo logra un rebote estadístico contra un pésimo 2016. Se ve un rebote del gato muerto. Es un efecto estadístico y además se da en actividades con baja intensidad de mano de obra. La industria viene en baja”.

 

Coincidió el hombre del IET, Daniel Schteingart: “El crecimiento es clave para generar empleo pero el perfil del crecimiento puede determinar mucho. Si cae el empleo industrial tendremos más viento en contra porque la industria genera más empleo indirecto que cualquier sector”.

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Notas de JL

Economista; abuelo de tres hermosuras: Luli, Tini y Tomi; en fútbol sigo a San Lorenzo de Almagro. Sufriente admirador de Buenos Aires.