Luces y sombras del mercado laboral de Bahía Blanca

Nota publicada por Juan F Rinaldi que incluye parte del diálogo mantenido sobre los recientes resultados publicados por el INDEC sobre el cuarto trimestre de 2017

 

Luces y sombras del mercado laboral de Bahía Blanca

24/3/2018 | 12:45 |

Aunque los últimos datos oficiales para la ciudad son alentadores, todavía no puede hablarse de una recuperación positiva y sostenida en el tiempo.

Luces y sombras del mercado laboral de Bahía Blanca

Francisco Rinaldi

frinaldi@lanueva.com

El mercado laboral bahiense finalizó 2017 con mayores pedidos de empleo y alrededor de 7.000 nuevos puestos de trabajo tanto formales como informales, pero con dudas con respecto a la consolidación de su recuperación.
Es que siguiendo la tendencia nacional, la tasa de empleo -porcentaje de la población total que trabajó una o más horas remuneradas en la semana de referencia- pasó del 42,5 por ciento al 44,4% entre el cuarto trimestre de 2016 e igual lapso de 2017, según datos oficiales.
A nivel de los 31 aglomerados urbanos que releva el INDEC, dicho porcentaje trepó desde el 41,9% al 43%.
“Para nuestro caso, los pedidos de empleos empezaron a repuntar en los últimos meses de 2017. Hasta ese momento, veníamos de una meseta bajista”, admitió el especialista Eduardo Guardiola, de Grupo Guardiola Capital Humano.
Aportó que la presencia de los nuevos proyectos vinculados a las energías renovables en la ciudad y zona “apuntalaron pedidos que no siempre pudimos satisfacer con profesionales radicados en Bahía”.
“De hecho, tuvimos que repatriar a algunos que si bien son de acá, estaban en el extranjero, desarrollando sus actividades en esta industria”.
La tasa de desempleo -el porcentaje de bahienses activos que, pese a no tener una ocupación remunerada, se hallaba en búsqueda de una- pasó del 9,2% en el cuarto trimestre de 2016, cuando se anotó el segundo valor más alto para un cuarto  trimestre desde 2008, al 7,1% del lapso octubre-diciembre del año anterior, siempre conforme con datos oficiales.
Con todo, el organismo estadístico cifró en 10.000 la cantidad de desempleados bahienses, a los que se suman 9.620 subocupados demandantes. Se trata de conciudadanos que trabajan menos de 35 horas a la semana, pero estarían dispuestos a incrementar su carga horaria.
“Las cifras del INDEC son una buena noticia. Es la primera vez en mucho tiempo en que tenemos una creación importante de empleo. Faltaría indagar acerca de la calidad de esos nuevos trabajos, pero habrá que esperar a que el organismo estadístico amplíe la información en los próximos días. Sería muy aventurado sacar conclusiones con respecto a ese tema con los datos que tenemos”, destacó el economista especializado en mercado de trabajo, Javier Lindenboim.
Gonzalo Semilla, economista jefe del Centro Regional de Estudios Económicos de Bahía Blanca-Argentina (CREEBBA) opinó en el mismo sentido.
“El número es más que alentador. Ahora, pensando ya en el primer bimestre del año, las empresas a las que encuestamos en nuestro último Informe Económico Regional no muestran demasiada disposición a expandir sus plantillas”.
“De hecho, el 83% de los hombres de negocios de la ciudad no pensaba, al primer bimestre de este año, tomar nuevos empleados”, alertó Semilla.
El CREEBBA sondea las expectativas generales y sectoriales de unas 200 firmas locales.
Más: desde el Centro de Estudios Económicos de la Unión Industrial de Bahía Blanca (CEUIBB), el Indice de Demanda Laboral Industrial (Idelai) reflejó, también en enero-febrero de 2018, una leve baja del 3,6% con relación al bimestre precedente.
“No hay que perder de vista la estacionalidad propia del primer bimestre del año”.
“Típicamente, la demanda laboral de las firmas bahienses se apuntala en noviembre-diciembre para bajar en los dos meses posteriores”, advirtió Semilla.
De hecho, desde el CEEUIBB, juzgan como “poco significativa” la retracción entre el último y primer bimestre del Idelai, aunque señalan la “notable la dificultad para retomar los niveles iniciales” alcanzados por el indicador, con intermitencias, entre 2014 y 2015.
“Los datos sugieren que el crítico cuadro laboral que se había registrado en el aglomerado Bahía Blanca-Cerri en el tercer trimestre de 2017 no ha seguido agravándose en el cuarto”, destacaron desde el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales del Sur (IIESS), dependiente de la UNS.
“Es pronto aún para afirmar, sin embargo, que una tendencia positiva ya está en marcha en el mercado de trabajo”, lanzaron los analistas del IIESS.
Capítulo aparte merece la situación de los subocupados -demandantes y no demandantes- a nivel local: los datos oficiales muestran que se exhiben porcentajes de subocupados horarios altas en relación a los registros históricos.
Hilando fino
Acerca de las características de los nuevos empleos creados es difícil obtener precisiones a nivel local.
Sin embargo, los datos que ofrece el ministerio de Trabajo de la Nación para todo el país, y que se confeccionan en base al Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones (SIPA), ofrecen algunos primeros indicios. Los últimos son de finales de 2017.
Vale aclarar que los datos del SIPA consideran solamente el empleo formal en sus diferentes formas: asalariados privados, públicos, monotributistas, monotributistas sociales, servicio doméstico  y autónomos.
“En el último mes del año pasado hubo una creación de empleo registrado del orden de un cuarto de millón, algo similar a un año bueno del gobierno kirchnerista”.
“La gran diferencia es que hubo una menor participación del empleo estatal y mayor del privado”, concluyó Lindenboim.
Si de cifras se trata, en base a datos del SIPA, de noviembre de 2016 al mismo mes del año anterior, el 31% de los nuevos empleos registrados había sido creado por el sector privado, un 16% por el sector público y un 8% fueron casas particulares.
Entre diciembre de 2015-noviembre de 2017, estas cifras eran bien distintas: 11% por la actividad privada, 20% por la estatal y 8% por el servicio doméstico.
Extendiendo algo más el lapso temporal, y siempre hablando de trabajo formal (asalariado y no asalariado) el contraste es aún mayor: durante enero de 2012 a diciembre de 2015 -plena etapa del gobierno kirchnerista- nada menos que el 51% de los nuevos empleos fue generado por la actividad estatal (privada 14% y servicio doméstico 5%).
Otro aspecto tiene que ver con el mayor predominio reciente de los no asalariados (monotributistas) en el total de las nuevas posiciones creadas a finales de 2017: pasaron de representar el 12% entre enero de 2012 y diciembre de 2015 al 36% entre el último mes de 2015 y noviembre de 2017.
“Quienes se preocupan por la mayor participación del monotributo en el empleo protegido total tienen sus motivos, porque es cierto que sería deseable el mayor número posible de nuevos asalariados privados. Ahora, entre crear empleo y no crearlo, yo prefiero lo primero”, se sinceró Lindenboim.
Opinó que “negar que está creciendo el volumen de la fuerza laboral porque son muchos los monotributistas o autónomos es no tener en claro la realidad complicada que se sigue viviendo a nivel social y laboral”.
¿Qué se pide? 
Guardiola insistió en que los noveles proyectos vinculados a las energías límpias apuntalaron los pedidos de nuevos profesionales y técnicos vinculados a ese área.
“Por ejemplo, hoy tenemos faltante de profesionales especialiazados en energía eólica”.
“Inclusive, el que ya estaba formado, tuvimos que repatriarlo”.
Dijo que incluso hay una mayor participación de venezolanos en el mercado laboral, interesados en radicarse en nuestro país, producto de los graves inconvenientes que se viven en en el suyo.
Del lado del personal “de base” (no calificado) algunos consultores destacaron que también se percibe cierto movimiento.
De hecho, el propio Idelai así lo refleja: en referencia a la demanda según la calificación, predomina el requerimiento de puestos no calificados por sobre pedidos profesionales, presentando los primeros una leve disminución .
En cuanto a la continuidad de los pedidos, a pesar de que sigue prevaleciendo la cantidad de pedidos de trabajadores eventuales por sobre los permanentes, se alcanzó una mayor participación de estos últimos y una leve disminución de los primeros, logrando, así, disminuir la brecha entre ambos valores.
En relación a la función solicitada, el predominio de demanda de trabajadores técnicos disminuyó, al tiempo que aumentó considerablemente la participación de solicitudes de puestos administrativos, de acuerdo con el Indice elaborado por los técnicos de la Unión Industrial.
La demanda de puestos gerenciales mantiene una participación constante en comparación a bimestres anteriores.
“Respecto a la evolución por rubros, las categorías que reflejaron aumentos, llevándose los mayores incrementos respecto al bimestre anterior fueron: Construcción (que venía en descenso), Industria Petroquímica, y Otros Rubros Industriales y de Servicios Industriales”.
“En relación a las contracciones, las únicas categorías que sufrieron descensos en comparación al último bimestre son: Agroindustria (que venía con aumentos consecutivos en los dos bimestres anteriores), y Generación, Transporte y Distribución de Gas y Electricidad. Servicios Industriales y Alimentos y Bebidas también disminuyeron, aunque en menor medida”, acotó el informe de la UIBB.

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Notas de JL

Economista; abuelo de tres hermosuras: Luli, Tini y Tomi; en fútbol sigo a San Lorenzo de Almagro. Sufriente admirador de Buenos Aires.